Un plan de empleo especial en los próximos Presupuestos Generales del Estado; el cumplimiento de la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Autonomía andaluz, que establece que las inversiones del Estado en la comunidad respondan a su población; la posibilidad de nueva carga de trabajo para la factoría de Navantia en Puerto Real; y el aprovechamiento de la plataforma de Alta Velocidad entre Marchena y Antequera como alternativa tras los graves daños ocasionados por el temporal en las conexiones ferroviarias entre estas provincias.

Estos fueron los principales asuntos abordados ayer por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, durante las dos horas de reunión que mantuvieron en el palacio de San Telmo tras el Consejo de Ministros celebrado en Sevilla, que a su vez dio luz verde a reclamaciones andaluzas como la financiación por el Estado del acogimiento autonómico de menores inmigrantes no acompañados, medidas para paliar los efectos del temporal y prohibición de las denominadas 'narcolanchas'.

Adiós al pasado

El encuentro en San Telmo certifica la solidez de la nueva etapa de distensión entre ambos presidentes, cuyo bautizo tenía lugar el pasado 23 de julio cuando Sánchez y Díaz se reunieron, también por espacio de dos horas, en el palacio de la Moncloa y cuya confirmación se producía hace justo una semana ante la nomenclatura socialista andaluza con la presencia del secretario general en el Comité Director del PSOE-A que proclamó a Díaz candidata a presidir de nuevo la Junta.

La llegada de Sánchez al Gobierno de España y la celebración el 2 de diciembre de unas elecciones autonómicas de gran proyección nacional han favorecido el entendimiento orgánico y propiciado la colaboración institucional. Las heridas del pasado no han desaparecido del todo, pero están cicatrizando a un ritmo que nadie podía imaginar hace solo seis meses.

Susana Díaz calificaba de "muy satisfactoria" la reunión, en la que se produjeron "avances en proyectos muy importantes para Andalucía, que demuestran, una vez más, con hechos, el firme compromiso del Gobierno de España con esta tierra", informaba la Junta en una nota de prensa.

Pendientes de los PGE

No obstante, el cumplimiento de los compromisos más sustanciales contraídos por Sánchez con Díaz dependerá de que el Gobierno saque adelante en el Congreso esos Presupuestos Generales del Estado que contemplan un Plan Especial de Empleo en Andalucía, largamente reclamado por la Junta, o el respeto a la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Autonomía de Andalucía, que establece que la comunidad debe recibir una financiación del Estado en función de su población. Los gobiernos de Mariano Rajoy han incumplido sistemáticamente el precepto estatuario.

Sánchez y Díaz analizaron también la situación actual de la factoría de Navantia en Puerto Real (Cádiz), compartiendo ambos la necesidad de asegurar carga de trabajo de manera estable. Así, ante la posibilidad de que no se le adjudique el quinto petrolero del que estaba pendiente, se ha contemplado la alternativa de que construya un buque Ferry de transporte de tropas del Ministerio de Defensa.

Los presidentes de los Gobiernos de España y Andalucía abordaron, asimismo, el grave perjuicio causado por el temporal en las conexiones ferroviarias entre las provincias de Sevilla y Málaga. Entre otros daños, las fuertes lluvias han destruido el puente ferroviario de Aguadulce (Sevilla), que requiere una nueva estructura que ocasionaría que durante meses se mantenga suspendido y con servicios sustitutorios el servicio por ferrocarril de media distancia que conecta Sevilla, Málaga, Granada y Almería.

Una solución alternativa

La plataforma para Alta Velocidad que ejecutó la Junta entre Marchena (Sevilla) y Antequera (Málaga), en el marco del Eje Ferroviario Transversal de Andalucía, constituye una solución alternativa a la reconstrucción del paso, ya que esta infraestructura discurre, con algunas variantes, en paralelo a la vía férrea dañada.

En base a ello, la presidenta Susana Díaz plantea aprovechar parte de este trazado a modo de variante de la línea férrea estatal afectada, abriéndose así una línea de cooperación entre el Estado y el Gobierno andaluz para el inicio de la cesión al Ministerio de Fomento de parte de la infraestructura de dicho eje ferroviario. Representantes de la Consejería de Fomento y de Adif mantendrán una reunión en relación a esta alternativa ferroviaria.