La controversia sobre la Mezquita adquiere nuevos bríos. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha afirmado este jueves que le parece "una barbaridad" que la Mezquita-Catedral de Córdoba, que es "de todos los ciudadanos" y que, por tanto, "tiene que tener titularidad pública", se pretenda que "no sea así" y que se haya aprovechado para ello, la Iglesia Católica, de "una ley injusta (la Ley Hipotecaria)", aprobada bajo el Gobierno de José María Aznar, para inmatricular el monumento como propio. La respuesta del Cabildo no se ha hecho esperar y ha pedido a la presidenta "coherencia a la hora de realizar manifestaciones públicas sobre esta polémica artificial", al mismo tiempo que la ha animado a "respetar las leyes y los acuerdos que el Gobierno andaluz tradicionalmente ha respetado". En una visita institucional al Ayuntamiento y tras reunirse con la alcaldesa de la ciudad, la socialista Isabel Ambrosio, la presidenta andaluza ha asegurado que, sobre este asunto no ha cambiado de posición, en cuanto a que "la titularidad (de la Mezquita) debe ser pública y que su gestión se tiene que seguir llevando como hasta ahora", por el Cabildo Catedral de Córdoba (órgano de la Iglesia Católica), "respetando los temas de interés y de sensibilidad con la ciudad de Córdoba, como es el caso del turismo", ya que este monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, fue visitado el pasado 2014 por más de 1,5 millones de turistas. En relación con ello, Susana Díaz ha dicho esperar "que haya diálogo, entendimiento y que, de una vez por todas, se pueda llegar a un acuerdo que permita hablar de lo positivo, de lo mucho que aporta la Mezquita, no solo a Córdoba, sino a toda Andalucía, y dejar de hablar de lo que debería de ser algo ya asumido por todos, que la titularidad sea pública, aunque la gestión, como decía, se siga llevando como hasta ahora". UN SIMPLE APUNTE EN EL REGISTRO El Cabildo de la Catedral de Córdoba, ante las declaraciones realizadas por la presidenta de la Junta de Andalucía, ha querido aclarar de nuevo que "la inmatriculación del templo, producida en 2006, consiste en dar publicidad a la titularidad de una propiedad que ya se posee, en este caso desde 1236", es decir, "la inmatriculación no supone en ningún caso un cambio de propiedad o una compra, sino simplemente una notificación en el Registro de la Propiedad". Junto a ello, el Cabildo ha recordado que, "hasta 1998, la Iglesia Católica, al igual que otras confesiones religiosas, no tenía reconocido el derecho de tener registradas sus propiedades ante el Registro. En este sentido, lo que ha hecho el Cabildo es cumplir con las leyes, sin entrar a valorar si éstas son justas o injustas". En relación a la alusión de Susana Díaz a que la titularidad del monumento debería ser pública, el Cabildo ha señalado que "toda la legislación internacional y nacional avala que el templo pertenece a la Iglesia Católica desde 1236. De hecho, el Ministerio de Hacienda así lo afirmó en un informe publicado en 2014, en el que quedaba demostrado que la propiedad del monumento pertenece a la Iglesia". A ello se suma, más recientemente, que el Juzgado número 6 de Córdoba "ha acordado archivar la causa contra la inmatriculación de la Catedral de Córdoba, antigua mezquita, corroborando así que el titular del templo es la Iglesia desde hace ya casi ocho siglos, mediante donación del Rey Fernando III en el año 1236, y desde entonces ha sido poseída de manera pública y pacífica y no interrumpida en concepto de dueño". DIEZ MILLONES PARA MANTENERLO En cuanto a la referencia al turismo, el Cabildo ha asegurado que "siempre" se ha preocupado por "conservar y mantener el templo para que puedan disfrutar del mismo todos los cordobeses y quienes lo visiten. Gracias a esta labor, el número de visitas no deja de aumentar y en 2014 se batió el récord de visitas, una tendencia que ha continuado en 2015, ya que en los cinco primeros meses el número de personas que ha visitado el templo ha aumentado". En consecuencia, el Cabildo ha anunciado que seguirá gestionando el templo "con los mismos estándares de profesionalidad y calidad seguidos hasta la fecha y que han conseguido consolidar al monumento como todo un referente en todo el mundo". De hecho, "para conseguir esos estándares de calidad, en los últimos diez años el Cabildo ha invertido más de diez millones de euros, mientras que la Junta de Andalucía no ha invertido ni un solo euro en la conservación y mantenimiento del templo desde hace casi dos décadas".