Era su primera entrevista televisiva tras concluir el permiso laboral por maternidad y los espectadores de La Sexta Noche pudieron ver a una Susana Díaz en buena forma. Aunque el formato y el tono general de la entrevista no fueron especialmente complicados, los periodistas no se guardaron las preguntas incómodas ante las que cabía la posibilidad de que la presidenta andaluza cometiera algún error o dejara escapar algún mal gesto. No lo hizo. No dijo nada que no se le hubiera oído hasta ahora, aunque sí fue un poco más allá de lo habitual al referirse a Podemos, donde la presidenta parece augurar futuras divisiones internas. La inevitable pregunta sobre sus relaciones con Pedro Sánchez, por ejemplo, la despachó Díaz con diligencia: los socialistas andaluces iban a dejarse la piel para que Sánchez sea “el próximo presidente del Gobierno de España”. La líder andaluza eludió con naturalidad las cuestiones más embarazosas, como la que planteó el periodista Ignacio Escolar sobre si opinaba que Cataluña debía votar sobre su independencia como lo habían hecho, sin mayores problemas, Quebec o Escocia. DOS (Y HASTA TRES) ALMAS Sí criticó la presidenta de la Junta de Andalucía a Podemos al señalar que pese a llevar poco en política "ya tiene dos almas" que son "una, la de Syriza y otra, la del (exministro de finanzas Yanis) Varoufakis". "La facción de Podemos que yo tengo en Andalucía es más próxima a Varoufakis", decía la dirigente socialista. Díaz aventuró incluso la existencia de una tercera alma en Podemos, "la de Monedero", aunque no se extendió sobre el particular. Sobre la labor de oposición de Podemos, la presidenta dijo que su partido ha apoyado a Podemos en los territorios en los que ha ganado la derecha mientras que en aquellas comunidades en las que los socialistas venían de gobernar y podían consolidar un proyecto de izquierdas --Andalucía y Asturias-- la formación de Pablo Iglesias optó por "una pinza con el PP". Al hilo de ello, la presidenta recordó de nuevo que estuvo 80 días para poder formar Gobierno y que fue algo que no le "importó" porque "no quería gobernar a cualquier precio. Después recuperé el tiempo que nos obligaron a perder". Aunque las negociaciones con Podemos para su investidura comenzaron bien, finalmente se apoderó de ellas una radical desconfianza entre las dos partes que hizo imposible cualquier entendimiento. Y tampoco la relación personal de Díaz con la líder andaluz de Podemos es precisamente la mejor. IGLESIAS "SUEÑA CON SUSTITUIR AL PSOE" En la entrevista, Díaz también se refirió al líder de Podemos aseverando que desde que salió a escena Pablo Iglesias éste "sueña con sustituir al PSOE". "Desde la puesta en escena hasta su giro, en palabras, no en acciones, reivindicando la socialdemocracia, evidencia que pretende sustituir al PSOE", dijola presidenta. Díaz también mantuvo que el tiempo le ha dado la razón sobre IU y sus declaraciones en el momento de convocar elecciones de que "estaban más preocupados en su convergencia con Podemos que en sacar pecho con lo que estábamos haciendo en el Gobierno". CATALUÑA Y EL DINERO La presidenta dijo que no aspira a que se reforme la Constitución para "encajar" a Cataluña sino para "que todos nos sintamos más cómodos" y si bien el proyecto común "ha dado mucho de sí", éste es "el momento de resetearnos y de empezar de nuevo". Continuando con la situación de Cataluña y el desafío independentista, la dirigente socialista calificó de "insultante" que se crea "que es un problema de dinero" porque realmente "es una cuestión de sentimiento". En su opinión, que se distancia ligeramente de la oficial de Ferraz,"el responsable único" de la situación es el presidente Artur Mas, aunque añadió que el líder del Ejecutivo, Mariano Rajoy, "no ha estado a la altura y sigue sin estarlo". Así, mientras que cree que el primero "ha prometido lo imposible, lo que creará frustración", confía en que al segundo "no le corresponda gestionar una hipotética suspensión de la autonomía a Cataluña.