Regresa la tensión entre los dos socios del Gobierno andaluz. El motivo en esta ocasión es el viaje al Sáhara que planea el vicepresidente Diego Valderas (IU). Todo empezó de un modo casi casual, en una entrevista a Europa Press del vicepresidente en la que éste ratificó su intención de viajar a los campamentos en Argelia de refugiados saharauis. Valderas negó que hubiera "reticencias" al respecto por parte de los socios de gobierno: "Ni tiene por qué haberlas ni yo las aceptaría". El viaje, sin embargo, ha encendido las alarmas en el Partido Socialista y en el Palacio de San Telmo y así se lo han trasladado a Valderas, quien mantiene un discreto silencio que, antes que después, tendrá que romper. UNA LÍNEA INTENSAMENTE ROJA Este jueves, la presidenta Susana Díaz hacía una advertencia clara: Valderas "sabe que ningún miembro del Gobierno" andaluz "acudirá a los campamentos" de refugiados en Tinduf. La contundencia con que Díaz ha remarcado esa línea roja deja poco margen a Valderas –con quien la presidenta tiene, por otra parte, una relación muy fluida– para hacer el viaje en calidad de vicepresidente, aunque sí pueda hacerlo en calidad de dirigente de IU, pero en ese caso el coste de la misión tendría que correr a cuenta de la federación. Susana Díaz argumenta que el Gobierno de la Junta no debe "intervenir en conflictos internacionales" y debe respetar "la posición" que adopte, "en materia exterior el Gobierno de España", de modo que "cualquier relación con terceros países que suponga un conflicto internacional debe estar al margen de la acción de este gobierno". IU NO VE NINGÚN PROBLEMA El diputado de IULV-CA y portavoz de la formación en el Intergrupo del Parlamento andaluz 'Paz en el Sahara', Ignacio García, ve las cosas de una forma muy distinta a la presidenta. Cree que el PSOE está viendo "un problema donde no lo hay", en alusión portavoz en el Parlamento, Mario Jiménez, que reclamaba a Valderas que si finalmente realiza esta visita lo haga como representante de IULV-CA y no como miembro del Gobierno andaluz porque ello supondría "poner por delante de los intereses generales de Andalucía su posicionamiento de partido". Fuentes del Gobierno andaluz dijeron a andalucesdiario.es que la línea roja marcada por Díaz “no es solo una cuestión de autoridad, es una cuestión de sentido común”. Las fuentes recordaron las buenas relaciones de Andalucía con Marruecos y los intereses económicos de muchas empresas andaluzas, pero por encima de todo resaltaron la importante cooperación de Rabat en la lucha contra el terrorismo islámico. “Todo eso no se puede poner en juego cuando se está en un Gobierno”, dijeron. Otras fuentes socialistas recordaron que Díaz tiene muy claro que si sus órdenes son desobedecidas ello "tendría consecuencias". BANDERAS DE NUESTROS PADRES Para Rabat el asunto del Sáhara es ‘casus belli’. La inmensa mayoría de su población lo considera territorio nacional marroquí y hasta el propio monarca tendría escaso margen para hacer –que no es el caso– una política distinta a la que viene haciendo de apropiación de la excolonia española sin irritar a su propia población. Pero IU también recuerda los lazos de Andalucía con los campamentos, desde donde cada verano viajan a la Comunidad centenares de niños que se alojan con familias andaluzas. "Se trata de un pueblo que por sus circunstancias históricas está pasando una situación de necesidad y de penuria humanitaria", según palabras del diputado Ignacio García, quien piensa –de forma bastante optimista– que el viaje de Valderas "no supone ningún problema" con Marruecos. Desde el Gobierno andaluz no se niega la importancia de esos lazos de solidaridad que unen a muchos andaluces con el Sáhara, una de las últimas banderas de la izquierda española que el PSOE, no sin un fuerte sentimiento de culpa, sacrificó hace mucho tiempo en los fríos altares de la 'realpolitik'. A esa 'realpolitik' se apela desde el Ejecutivo para oponerse al viaje institucional. LA POSICIÓN DE MAÍLLO El coordinador general de la formación, Antonio Maíllo, ya realizó el pasado mes de noviembre una visita de cuatro días a los campamentos y a su vuelta consideró "necesario" que Valderas se desplazara allí en representación del Gobierno andaluz "para mostrar el apoyo y la solidaridad de Andalucía con este territorio". "Sin lugar a dudas se requiere la presencia del Gobierno andaluz en la zona", añadía el dirigente. En otro momento de las relaciones entre los dos socios de gobierno este incidente quizás habría quedado resuelto sin problema de puertas adentro. Un sector importante de IU es partidario de tensar esas relaciones para diferenciarse claramente del PSOE y, de hecho, su reciente Asamblea de Balance aprobó someter el pacto a una consulta de las bases de IU en junio si no se cumplía el acuerdo programático suscrito en 2012, algo que no ha gustado nada al Partido Socialista. La única crisis habida hasta ahora entre los dos socios fue la del desalojo de la corral a Utopía. Se resolvió no sin tensiones, pero el contencioso dejó heridas que ninguno de los dos socios quiere olvidar.