La guerra entre Ferraz y San Vicente se toma un respiro. La presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, no quiere entorpecer las negociaciones de Pedro Sánchez para formar Gobierno. Fue muy crítica a la hora de fijar líneas rojas al secretario general, pero se está mostrando extremadamente respetuosa con las decisiones que este va tomando desde que Mariano Rajoy le dejó todo le campo libre para intentar ser presidente del Gobierno. Díaz manifestaba este lunes en Sevilla que "lo mejor que le puede pasar a España en estos momentos es que Pedro Sánchez pueda formar un Gobierno estable", que posibilite un proyecto reformista, que garantice la unidad del país y los derechos de los ciudadanos "por encima de todo". Solo alguien que desconociera absolutamente cómo son desde hace meses las relaciones entre ambos líderes o que no tuviera información alguna de cómo transcurrieron los dos últimos y muy tensos Comités Federales del PSOE, habría atribuido estas frases a la presidenta andaluza. Parece también, en gran medida, que Pedro Sánchez hubiera ‘vencido’ a Susana Díaz utilizando la antigua táctica de avenirse a lo que ésta le reclamaba. Tanto Díaz como el resto de barones territoriales críticos exigían implícitamente a Sánchez que no pactara con Podemos, que defiende el derecho de autodeterminación en Cataluña, y eso es lo que en verdad está haciendo el líder socialista, cuya prioridad de negociación en las últimas semanas ha sido sin duda Ciudadanos, en detrimento de la formación morada. PRUDENCIA Y RESPETO Tras destacar que para ella "lo primero es Andalucía y España y después el PSOE", ha señalado que quiere que ese gobierno sea "posible", garantizando la igualdad, "el café para que cada uno se lo tome como quiera, que haya café para todo el mundo y al gusto, la unidad del país y los derechos". "Eso es lo deseable, lo que deseo y lo que quiero", ha sentenciado Díaz, quien ha agregado que, para ayudar, está manteniendo "prudencia y respeto, y arrimando el hombro a los compañeros que tienen que negociar en un momento muy complicado". Ha manifestado que si ello no fuera posible, como España está "por encima del PSOE y de todas las fuerzas políticas, evidentemente, los ciudadanos, que nunca se equivocan y no son tontos", tendrán que volver a tomar la palabra en las urnas, si los que están al frente de los partidos en el Congreso de los Diputados "no se ponen de acuerdo y no ponen los intereses del país por encima de los intereses de los partidos". "Si los que les representan no son capaces de ponerse de acuerdo porque están en otras tácticas, pues los representados tendrán que volver a tomar la palabra en las urnas, tan sencillo como eso", ha sentenciado Díaz. Asimismo, la presidenta ha aprovechado para indicar que ella se sonríe de que los que la tuvieron 80 días en Andalucía sin poder ser investida presidenta "porque iban de la mano de a los que hoy les preocupa tanto un pacto radical en España, estén intentado que yo quiera ver lo que no he querido ver". RAJOY, "UN LASTRE PARA LOS SUYOS" "Si Mariano Rajoy hoy no es presidente y no ha podido asumir la investidura es porque no le salen los números y no le salen los números porque perdió en Andalucía", ha indicado la presidenta, quien ha recalcado que el hecho de que no ganara en esta comunidad le "cerró las puertas para poder ni siquiera intentar la investidura". En su opinión, "Rajoy es el último que se quiere enterar de que ya está amortizado en este país y de que es un lastre incluso para los suyos". Ha agregado que hay a quien le sobra "capacidad o intuición para interpretar lo que piensan otros y falta gallardía, valentía y coraje para decirle a Rajoy que se acabado ya, que es su hora y que después de tanto daño y de lo que estamos viendo, se tendría que haber marchado el primer día después del 20 de diciembre".