Ya es oficial. Las elecciones andaluzas serán el 22 de marzo y en ellas Susana Díaz confía en obtener la confianza de los andaluces para formar un gobierno fuerte y preferiblemente monocolor. La convocatoria la anunciaba la presidenta en el palacio de San Telmo pasadas las dos de la tarde en una comparecencia posterior al Consejo de Gobierno extraordinario convocado para deliberar sobre el adelanto electoral y con el que cumplía con el trámite preceptivo previsto en el artículo 127.1 del Estatuto de Autonomía. Díaz ha reiterado los argumentos que la han llevado a tomar la controvertida decisión, muy criticada por sus socios de gobierno y por el Partido Popular. El adelanto ha sido una decisión "muy meditada y comprometida con los intereses de nuestra tierra", con la "absoluta convicción de que en estos momentos tenemos que dar la palabra a los ciudadanos, porque es lo mejor para Andalucía". UN GOBIERNO INTERINO Díaz ha repetido que el gobierno estaba en una situación de “interinidad” provocada por el cambio en la dirección nacional de IU el otoño pasado, cuando Alberto Garzón accedió a la misma y apostó por una convergencia con Podemos para la cual el pacto andaluz era un estorbo. La presidenta calificó de “radical” ese giro de IU, fruto del cual habría sido la decisión de someter a referéndum de los militantes en junio la continuidad del Gobierno. Su Gobierno, repitió, "carece en este momento de la solidez de sus apoyos parlamentarios y de la necesaria estabilidad para continuar con su tarea", debido a que IULV-CA, en la víspera de la aprobación de un "buen" Presupuesto de la comunidad para este ejercicio, que debería ser la garantía "para poder agotar la legislatura", aprobó esa consulta que "ponía fecha de caducidad al Gobierno y lo dejaba en una situación de interinidad y en precario para afrontar el final de la legislatura". IU, además, “no ha aclarado” en ningún momento si la continuidad del Gobierno estaba garantizada. EL PRECIO DE GOBERNAR "Al precio de gobernar bajo la amenaza de que 3.000 ó 4.000 militantes de un partido o de otro decidieran si el pacto continuaba o no, a ese precio no estaba dispuesta", según ha sentenciado Díaz, convencida de que antes de que los militantes de un partido o del otro decidieran, decidiría el conjunto de los andaluces. Ha manifestado que lo que ha sucedido entre los socios de gobierno y que ha generado el adelanto electoral "no es un equívoco ni un malentendido, sino el fruto de un giro radical en la dirección nacional de Izquierda Unida a partir del pasado otoño". La presidenta se ha mostrado orgullosa del trabajo realizado por su gobierno y ha tenido palabras explícitas de reconocimiento de la labor desarrollada “por mi vicepresidente, Diego Valderas”.