La secretaria general del PSOE-A y ganadora de las elecciones autonómicas, Susana Díaz, ha criticado este viernes que el PP-A pretenda "blindarse" en los ayuntamientos al supeditar un posible apoyo a su investidura como presidenta de la Junta a un compromiso para que se respete la lista más votada en las próximas elecciones municipales, propuesta que ha llegado a calificar como "cambalache", "trapicheo" o "trueque raro". Díaz se ha pronunciado de este modo durante una entrevista en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press, un día después de su primera ronda de contactos con los líderes políticos del resto de partidos, Juanma Moreno (PP-A), Teresa Rodríguez (Podemos), Juan Marín (Ciudadanos) y Antonio Maíllo (IULV-CA), en la que todas las formaciones plantearon condiciones para apoyar su investidura. Díaz, que ha insistido en que la Junta no puede ser "moneda de cambio de nada ni de nadie" y que no se va a contar con ella para estrategias del tipo "para ti la Junta y para mí los ayuntamientos", ha recordado que el PP-A ganó las elecciones de 2012 por tres puntos, pero había una mayoría de PSOE-A e IULV-CA que garantizaba un "gobierno fuerte y estable". "Hoy el PSOE-A tiene 14 escaños más que la segunda fuerza y 32 más que la tercera", ha destacado la presidenta de la Junta en funciones, quien ha advertido de que los ciudadanos no entenderían que se hagan "trueques" con las instituciones. A su juicio, el PP-A debe "superar la derrota", ponerse a trabajar y "arrimar el hombro", así como también el resto de formaciones. Se ha mostrado este viernes convencida de lograr "estabilidad" que permita su investidura como presidenta de la Junta y ha pedido a los partidos que "asuman" el resultado de las urnas, "superen lo que sintieron" el pasado domingo y dejen el "tacticismo". "Es el momento de los andaluces y no de los partidos", ha añadido. "Todos los partidos han puesto sus condiciones, yo las respeto, y ahora tenemos que hablar entre todos, las que sean buenas para Andalucía no voy a tener problemas en hacerlas mías", ha asegurado la presidenta de la Junta en funciones, que ha considerado que los planteamientos del resto de partidos entran dentro de "lo normal" al inicio de una negociación de estas características y en la que quedan "varias semanas de conversaciones". Preguntada sobre la condición impuesta por Podemos y Ciudadanos, relativa a que los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, imputados en el caso de los expedientes de regulación de empleo (ERE) abandonen sus actas de diputado y senador, respectivamente, Díaz ha reiterado que sólo les pedirá el escaño si les imputa un delito. "Mi posición es clara desde hace meses. Cualquier persona con un delito imputado no puede estar en ninguna cámara", ha apuntado la dirigente socialista, quien ha pedido respetar la presunción de inocencia y ha dicho que solo tiene una vara de medir. En relación a Chaves y Griñán ha indicado también que cuando hable el Tribunal Supremo lo hará ella también. Sobre otras peticiones formuladas por Podemos en materia de disminución de cargos y asesores políticos o la lucha contra los desahucios, Díaz ha destacado que Andalucía tiene el gobierno andaluz "más austero" en número de altos cargos y también la ley "más avanzada" contra los desahucios, que está recurrida ante el Tribunal Constitucional (TC) por parte del Gobierno de Rajoy. Si bien, la presidenta de la Junta en funciones cree que en materia de vivienda hay terreno para llegar a acuerdos y que Andalucía, desde las competencias que tiene, puede impulsar medidas con el objetivo de parar los fondos buitres y acabar con las cláusulas suelo. Díaz, que ha calificado de "cordiales" todas las entrevistas mantenidas este jueves con los representantes políticos, ha explicado que con todos ellos ha quedado en que se seguirá hablando en una mesa de partidos. "Tenemos varias semanas donde no solo hay que hablar de la investidura, sino de Andalucía", ha apuntado la presidenta en funciones. Tras hacer un llamamiento a la responsabilidad, la dirigente socialista ha advertido de que quien no lo sea "tendrá que rendir cuentas" ante los ciudadanos. "Todo el mundo sabe lo que le ha dicho la gente en las urnas", ha subrayado Díaz, quien ha defendido que Andalucía se merece un gobierno que esté "trabajando" lo antes posible porque "cada día que se pierde es un día que pierde la gente". Ha dicho que no le va a importar hacer un esfuerzo "grande" en el diálogo con las distintas formaciones, pero que pide que "todo el mundo haga el mismo esfuerzo". Preguntada sobre el nombramiento del próximo presidente del Parlamento y sobre la constitución de la nueva Mesa de la Cámara, ha respondido que esas decisiones le corresponden a los partidos y que imagina que se tomarán después de la Semana Santa. Díaz, que acudirá este sábado al Comité Federal del PSOE en Madrid, ha indicado que está "muy contenta" de que se hable tanto de Andalucía y que se le dé el lugar que en este país merece ocupar. Ha vuelto a garantizar que su "compromiso y su pasión" es Andalucía y que no se plantea abandonar la comunidad. "El verano pasado todo el mundo decía que me iba, pero los andaluces me dijeron que no te vayas, quédate aquí que tenemos que levantar esto y eso he hecho porque Andalucía es mi pasión y mi ilusión", ha manifestado Díaz, que ha dicho que quiere ser la presidenta que "abra los mejores años a Andalucía y a los andaluces".