El Mensaje de Fin de Año de 2018 de la presidenta andaluza no ha sido como los de los cuatro anteriores. La Susana Díaz que esta noche se ha dirigido a los andaluces es una presidenta que ya tiene a punto las maletas para abandonar el palacio de San Telmo después de que en las elecciones del 2 de diciembre las tres derechas –centro derecha, derecha y extrema derecha– lograran por primera vez la mayoría en el Parlamento andaluz.

La procesión, por dentro

Aun así, Díaz no ha querido dar a sus adversarios la satisfacción de mostrarse vencida en el que sin duda es el momento más difícil de su carrera política. Con una gestualidad bien trabajada en la que ni aun los más contrarios han podido vislumbrar signos de cansancio o derrota, el grueso del discurso de Díaz ha girado en torno a las amenazas que se ciernen sobre la autonomía tras convertirse el partido de extrema derecha Vox en la piedra angular de la gobernabilidad andaluza, ya que las negociaciones abiertas entre PP y Ciudadanos para desalojar al PSOE de la Junta necesitan del apoyo de los 12 diputados de Vox.

La todavía presidenta teme “una regresión de magnitudes históricas que nos devolvería al centralismo más rancio y a los periodos en los que a Andalucía se le trataba como una tierra de segunda división si logran imponer su criterio quienes apuestan sin ambages por un vaciamiento de nuestra autonomía y la mutilación de nuestras competencias”.

Un logro histórico

Díaz ha hecho un canto a los logros conseguidos a lo largo de 36 años de autonomía plena, gracias a la cual Andalucía consiguió “abandonar la situación de subdesarrollo y de profunda injusticia histórica en la que se hallaba al inicio de la democracia". Hay que profundizar, ha dicho, “en nuestro autogobierno, mejorarlo, hacerlo más eficaz y transparente es el único camino para garantizar un futuro de prosperidad para todos".

No obstante, "mantener el terreno conquistado, sostener los derechos y libertades, continuar avanzado para alcanzar mayores cotas de igualdad y prosperidad es algo que se logra día a día gracias a la acumulación de esfuerzos de una generación tras otra", que han de estar especialmente vigilantes en estos tiempos  de “auge del populismo y de los nacionalismos egoístas” a los que “ni Andalucía ni España son ya un territorio ajeno a ese peligro". Como en otras partes de su discurso, Díaz hablaba de Vox sin citarlo.

Poder andaluz

Tampoco ha citado a PP y Ciudadanos, pero no era preciso que lo hiciera cuando pronunciaba estas palabras: "Para fortalecer nuestra influencia en el conjunto de España, es absolutamente imprescindible que los propios andaluces no permitamos que se infravalore nuestro poder político y que no consintamos que decisiones que afectan a Andalucía se adopten fuera de nuestra tierra ni prescindiendo de nuestros intereses".

La presidenta también incluyó en su intervención referencias a la inmigración, la violencia contra las mujeres y los avances económicos de Andalucía en los últimos doce meses.