El 'error' de Pablo Iglesias en el debate televisivo sobre el significado del 4D andaluz de 1977 se ha convertido en munición para la necesitada artillería socialista. La presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general del PSOE-A no cree que fuera ningún error y ha convertido este asunto en el argumento estrella de su mitin de ayer en Granada junto al expresidente Rodríguez Zapatero. La campaña, no obstante, no está teniendo en Andalucía la misma intensidad que tuvieron las campañas de las autonómicas primero y de las municipales después. Andalucía es muy importante porque aquí están en juego nada menos que 61 escaños, pero todos los ojos están puestos en cómo quedará el futuro Congreso de los Diputados. Ahora bien, en clave territorial, los partidos se juego mucho: el PSOE, no perder su primera plaza en las simpatías de los andaluces; el PP, arrebatársela o al menos quedar lo más cerca posible; Podemos y Ciudadanos, lograr el tercer puesto en la clasificación andaluza, donde la formación morada puede cederlo al partido naranja; e IU, mantener su presencia en el Congreso. Ante un auditorio de 1.500 personas, Susana Díaz ha dicho que cuando el líder de Podemos afirmó en el debate a cuatro que los andaluces manifestaron el 4 de diciembre su voluntad de seguir siendo parte de España, "no fue un desliz" sino que tenía "clarísimo" lo que decía y "hoy ha culminado" su propósito al anunciar que quiere convocar un referéndum en Cataluña, y hacerlo además en un año si llega a ser presidente. Pablo Iglesias se ha dedicado, en opinión de la líder andaluza, a "manipular" la historia de Andalucía para "preparar el terreno" y "dar una coartada a los independentistas catalanes". "No es de recibo que quien quiere ser presidente del Gobierno manipule y mienta para entregar un instrumento para romper Cataluña y España", entregando por "un puñado de votos", la "concordia entre los pueblos", ha clamado Díaz, que ha advertido al líder de Podemos que no va "a permitir que use Andalucía como moneda de cambio para legitimar a los independentistas", "jugando con el esfuerzo y el sacrificio" de los andaluces para "ser iguales que el resto". ‘PABLO, SÉ FUERTE’ Ha defendido que España "necesita que gane el PSOE para cerrar cuatro años de fracaso" y ha sostenido que "no fue casualidad" la conversación entre Mariano Rajoy y Pablo Iglesias en el Congreso, asegurando que su pretensión es repetir la "pinza permanente" que ambos partidos mantienen a su juicio en el Parlamento andaluz desde el mes de marzo. "Rajoy le dijo a Pablo Iglesias vais bien, pero le faltó decir, 'Pablo sé fuerte'", ha ironizado maliciosamente Susana Díaz, que ha enmarcado los "ataques" al PSOE en que el resto de partido "saben que es la única alternativa real en España al PP", al tiempo que ha reclamado un socialismo "fuerte" para hacer los cambios que requiere el país. Algo, ha agregado, que su partido lo dice desde la "experiencia de lo vivido en Andalucía, cuando algunos dicen que no somos la verdadera izquierda". Por su parte, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha señalado que su partido va a trabajar por "romper las encuestas" porque el PSOE es "el partido que más necesita España", al ser garantía de derechos y de "convivencia plural y en armonía". LA VERDADERA IZQUIERDA, EL PSOE En el que ha sido su primer acto electoral en esta campaña, el expresidente del Gobierno ha defendido que "quien puede hacer en España un gobierno de izquierdas es, ha sido y será siempre el PSOE". Se ha referido a los que "no han ganado nunca y están todo el día dando lecciones" para afirmar que su partido sabe "ganar con humildad", añadiendo que el PSOE "no es un partido viejo como dicen" sino que "tiene solera", incidiendo en su trayectoria en la conquista de los derechos sociales y de la igualdad, algo de lo que ha puesto como ejemplo a Andalucía. "Nosotros sabemos que no podemos poner ninguna bandera o lengua encima de otra y sabemos que hay que respetar la manera de cada uno de ser y sentirse español a la vez que este proyecto común de unidad es la mejor forma de tener una España progresista y europea", ha dicho.