En este frío mes de febrero, exactamente el día 9, se cumplen 20 años de la desaparición física de Diamantino García Acosta. Yo no tuve la suerte de conocerlo, como tantos amigos y amigas que disfrutaron de su ejemplo y su combatividad, de su cariño y su ética. Ya digo que no lo conocí, aunque he estudiado sus palabras y su lucha para comprender el porqué de esa huella tan profunda que dejó en los hombres y mujeres que lo conocieron. Diamantino fue fundador del Sindicato de Obreros del Campo (SOC). Una organización que cuajó como queso de diferentes leches, procedentes algunos como él, del cristianismo socialista, otros de un mundo más autónomo (obrerista), otros de procedencia marxista e incluso ligados al entonces PTE… Sin duda, el SOC no era de Diamantino, ni Diamantino no se podría erigir nunca como el “jefe único” del SOC, pero no se entendía el SOC sin Diamantino. En aquellos momentos originarios, finales de los 70 y principios de los 80, destacaban grandes luchadores de aquelllos momentos como Bizco Patota de Lebrija, Gordillo de Marinaleda, Lara y Cañamero de El Coronil, Paco Casero (secretario general) de Marchena, Pepi Conde en Almonte …en fin, existían sindicatos locales de una gran fuerza con fenomenales cuadros dirigentes. Diamantino en sus últimos años, ya intentaba sobre todo forjar organizaciones que complementaran y ayudaran a seguir transformando Andalucía, como APDHA o Entrepueblos. No fue muy proclive a seguir construyendo partidos políticos, y se dedicó en cuerpo y alma a denunciar la mortal frontera del Estrecho, la explotación laboral de autóctonos y extranjeros… como un visionario que era, supo entender los procesos que se daban en Andalucía. Con el SOC nació la CUT. La CUT fue creada por militantes del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) en 1979 con el nombre inicial de Candidaturas de Unidad de los Trabajadores para presentarse a las elecciones municipales de ese mismo año. Desde entonces ha sido considerada como el "brazo político" del SOC. En 1986 la CUT se integró en la coalición Izquierda Unida (IU) junto con el PCE y otros partidos de izquierda. Desde entonces forma parte de IU-CA. Su aportación ha sido clave, y cuadros dirigentes de la CUT llevan más de 25 años acompañando la gestión o representación de IU-CA en ayuntamientos, diputaciones y Parlamento andaluz. Siempre ha sido una relación de tensión, donde al final se pactaban espacios políticos. Así la Diputación de Sevilla ha tenido y tiene todavía personas de la CUT “liberadas”, que además han compartido dedicación con el actual SAT. Porque aquí comienza una cuestión importante del momento que vivimos, y a tener en cuenta: ¿Es lo mismo el SAT que el SOC? ¿Es el SAT de IU? El Sindicato Andaluz de Trabajadores/as es una organización sindical andaluza de trabajadores y trabajadoras constituida en septiembre de 2007. El SAT supone la unidad organizativa y de acción de varias fuerzas sindicales que comparten ideario y organización sindical para el logro de sus fines. El SOC es el principal impulsor, y forma parte del SAT. Desde el 2009 ha experimentado una gran extensión por empresas de todo tipo, destacando el papel de la Unión Local de Sevilla con representación importante en las universidades, centros comerciales, hostelería… Otras uniones locales de gran desarrollo en cuanto a afiliación y lucha es la de Morón de la Frontera, donde incluso se pensó en proponer hace ya unos años a un compañero de allí a que fuera portavoz nacional, en sustitución de Diego Cañamero, que ya era secretario general del SOC y portavoz nacional del SAT desde su fundación. Tras las marchas obreras del verano del 2012, el SAT tiene un gran impacto mediático y consigue que muchas personas se afilien al mismo. El coste de estas marchas ya lo conocemos, Gordillo queda en una situación de salud delicada, con lo duro que supone un momento así para muchos compañeros y compañeras. Pronto las Marchas por la Dignidad revitalizarían la actividad de base y la confluencia con otras organizaciones, saliendo en la manifestación de Madrid casi dos millones de personas. Confluencia, cooperación… ¿y qué independencia tiene el SAT? El propio SAT afirma en su base fundacional “Defendemos la AUTONOMÍA y la INDEPENDENCIA más absoluta respecto de las Instituciones, Partidos Políticos y Patronales. Esta independencia se concreta tanto en lo ideológico, como en lo político y en lo económico. El SAT no tiene vinculación ni dependencia de ninguna clase con ningún otro agente social”. Esto ha sido motivo de más de un agrio debate en el seno del sindicato, ya que altos cargos de IU también lo eran del SAT. Pues bien la relación IU-SAT no se entiende por la parte más obrerista del sindicato, ya que el SAT no es de IU, ni del PA, ni del PSOE… otra cuestión lógicamente es que sus afiliados pueden estar en IU, PA, PSOE…y por supuesto en Podemos. Entonces hay un debate abierto, no cerrado, sobre la ética del uso partidista de las siglas, no sólo partidaria, también en clara sintonía con intereses personales. La verdad que un sindicato tiene que ser sindicato, fuera de las lógicas partidistas y del electoralismo coyuntural. Hemos estado viendo las últimas semanas que la agenda de la portavoz de Podemos coincidía con la de Cañamero. No se entiende esto en ninguna lógica de independencia sindical. Los medios literalmente anuncian que el SAT se va con Podemos, puede ser una forma maliciosa de dar la noticia pero también puede ser una forma de anunciar y legitimar pasos personales de un partido a otro. Hoy ha salido en prensa que Diego Cañamero rechaza ir en la lista de Podemos. El diario El Mundo asegura que el SAT se va con Podemos. Esto es una contradicción que no existe, porque ningún órgano del SAT ni la mayoría de su uniones locales se están planteando esto, porque va en contra de los estatutos y de los objetivos de un sindicato de clase, alternativo, andaluz, antiimperialista… Más bien habrá sido gentilmente negociado, este asunto de Cañamero dentro o no de las listas, pues seguro entrarán algunos militantes de la CUT y SAT, y él se queda fuera, parece que de momento. No hay que ser muy listo, para saber que es una estridencia que el compañero Cañamero esté en la lista, por lo menos para el objetivo de Podemos: conseguir votantes de la PSOE. Aquí en Andalucía tiene que ser un Podemos un poco más izquierdista, pero no mucho, que si no se descentra el asunto. Es curioso el momento que estamos viviendo. No es que haya muchas caras nuevas, todo lo contrario, parece que hay una oportunidad para muchos y muchas que venían llevando otras banderas. Lo curioso es que al calor del electoralismo todo se mueva tan rápido. José Antonio Primo de Rivera defendía un proyecto que “no era ni de izquierda ni de derechas”, así lo defendió en su discurso en el Frontón Betis de Sevilla del 22 de diciembre de 1935. Cuando se reunió con el partido de Blas Infante, en Sevilla, para conseguir sumarlo a sus filas, éste en boca de Blas Infante le dijo que no, que no aceptaban un movimiento español que fuera fratricida. Recordar a Blas Infante en su 130 aniversario, es tan imprescindible como recordar a Diamantino. Ser moderno en política hoy significa no leer a nuestros clásicos. Diamantino García Acosta si estuviera hoy en Andalucía, tendría muchas banderas y muchos gritos de lucha. No creo que su apuesta fuera por estar en ningún partido político (y digo ninguno) donde se negocian listas y no programa, donde no se sabe qué pasa con las nacionalidades y donde el programa económico es más de lo mismo, capitalismo con rostro humano.