Tras perder el poder los aspirantes a la victoria abandonan el barco. Sin llegar a ser una máxima en política suele ser algo habitual. Eso ha comenzado a ocurrirle al Partido Popular en Málaga tras la debacle que lo ha desalojado de las grandes ciudades del litoral. Grandes municipios como Marbella, Benalmádena, Vélez-Málaga, Mijas, Rincón de la Victoria, Nerja o Torremolinos han de tener alcaldes populares mientras que en la capital el PP perdió su mayoría absoluta de siempre y gobernará en precario.

El alcalde que se creía eterno, Pedro Fernández Montes, se va
Un feudo-fortín legendario del PP era hasta el sábado el Ayuntamiento de Torremolinos. En este municipio, desde el año 1995, gobernaba Pedro Fernández Montes, el alcalde que se creía eterno, hasta que perdió la mayoría absoluta en las elecciones del pasado 24 de mayo. Nacido para el poder no seguirá ni un día más en la oposición y hoy ha presentado su renuncia como concejal de este municipio malagueño junto a otros dos ediles del PP. Se espera que otro ex alcaldes y ex ediles del PP en estos municipios del litoral, sigan el mismo paso que su homónimo de Torremolinos

Se va pero no se va: seguirá al frente del PP
Pero en su huida Fernández Montes no va solo. También han renunciado a sus actas de edil Plácido González Guzmán y Pedro García Díaz-Guerra, ha informado en un comunicado el PP, que ha precisado que el exalcalde continuará como presidente local del partido. Los tres concejales salientes serán sustituidos por los candidatos 11, 12 y 13 de la lista electoral del PP, José Manuel Ruiz Rivas, Isabel Gema Pérez Recuerda y Patricia Ojeda Paredes, respectivamente.

Alcalde socialista
El candidato del PSOE, José Ortiz, fue nombrado nuevo alcalde de Torremolinos el pasado sábado al recibir en la investidura el apoyo de Ciudadanos, Costa del Sol Sí Puede (formación impulsada por Podemos) e IU. Ortiz gobierna en minoría con los siete ediles socialistas elegidos en los comicios de un total de veinticinco en la corporación, ya que Ciudadanos, Costa del Sol Sí Puede (tres ediles cada uno) e IU (un concejal) han optado por no entrar en el gobierno.