Todo aquel que de forma más o menos regular siga la actualidad del mundo del videojuego sabrá que Nintendo ha completado un año 2014 envidiable en lo referente a la calidad de sus títulos. Wii U ha contado (por fin) con una serie de exclusividades que justifican sobradamente la compra de la consola, como Mario Kart 8, Bayonetta 2 o Donkey Kong Country: Tropical Freeze. Es por ello más sorprendente que la compañía nipona se haya guardado para una fecha tan inapropiada como el 2 de enero el lanzamiento de un título del todo atípico, protagonizado nada más y nada menos que por Toad, el champiñón perteneciente al universo Mario: terminar 2014 por todo lo alto y comenzar 2015 con un juego como Captain Toad es digno de aplauso, desde luego. El origen de Captain Toad es otro juego, Super Mario 3D World, lanzado en Wii U durante el pasado 2013. El título de Nintendo EAD contaba con una serie de niveles que diferían de la tónica plataformera del resto, en la que Toad tenía que superar una serie de escenarios plagados de obstáculos sin poder saltar, forzando al jugador a hacer uso de los distintos ángulos de cámara y usar ingeniosamente las perspectivas. El concepto tenía potencial, y Nintendo supo verlo hasta el punto de convertirlo en un juego en sí mismo. Así, Captain Toad llega a Wii U para extender hasta lo inimaginable la mecánica original, aderezándola con una sencilla y entrañable historia y un buen puñado de alicientes jugables. Captain Toad nos anima a recorrer sus más de 80 niveles para conseguir llegar a la estrella, la meta que nos hará seguir adelante. Por el camino podremos recoger monedas, así como tres diamantes que sirven de aliciente extra para los jugadores más completistas. Estos tres diamantes (así como ciertos requisitos y condiciones, como conseguir un champiñón dorado o no eliminar a ningún adversario) servirán para desbloquear las muchas sorpresas que esconde este diminuto y fascinante juego. Para avanzar en la aventura, el jugador deberá mover su mirada por todos los rincones que componen los distintos niveles, preciosistas dioramas de estética nintendera y detalle cuidado al máximo en los que cualquier elemento puede abrirnos el camino hacia la meta. Gracias al stick derecho o al sensor de movimiento del Wii U Gamepad (tirón de orejas a Nintendo por no permitirnos deshabilitar esta segunda opción) podremos escudriñar los más escondidos rincones de los escenarios, sin ningún límite de tiempo para conseguir una experiencia más relajante e inmersiva. Aparte de este tipo de niveles, el jugador encontrará otros muy distintos que sirven para tomar un respiro y aligerar las partidas, como las divertidas pantallas en vagoneta. Como no podía ser de otra manera, a lo largo de la aventura nos toparemos también con enemigos finales, que si bien pecan de ser algo repetitivos resultan adorables en su forma y, en ocasiones, bastante desafiantes. Captain Toad es un juego para toda la familia, en el concepto más positivo de esta expresión: es ameno, divertido y accesible para los más pequeños, y, gracias a los desafíos que suponen los diamantes y requisitos extra los más exigentes encontrarán un reto a la altura de las expectativas, con una duración más que aceptable. Un título brillante en lo técnico, con un apartado artístico de gran belleza y una banda sonora sobresaliente, que cuenta con el magistral ejercicio de diseño de niveles al que el estudio Nintendo EAD nos tiene ya acostumbrados. Una pequeña joya del catálogo de Wii U que se perfila como el mejor puzle de la actual sobremesa de Nintendo y como uno de los títulos más divertidos, desafiantes y adorables de este 2015.   [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]Captain Toad: Treasure Tracker[/cita]   Plataforma probada: Wii U Desarrollador: Nintendo Distribuidor: Nintendo