María Ascensión López, una supuesta bebé robada durante el franquismo, declara mañana como acusada en el Juzgado de lo Penal 3 de Almería, tras la querella por presunto delito de injurias y calumnias interpuesta por una monja citada en sus declaraciones ante los medios. López ha explicado que esta monja, sobrina de su padre adoptivo, fue la que ayudó a sus padres a conseguir la adopción y que "aun reconociendo que la firma que aparece en su expediente de adopción es la de ella", interpuso una querella tras aparecer su nombre en los medios de comunicación.


Concentración de apoyo
La acusada ha informado además de que, de forma paralela a su declaración, mañana por la mañana habrá una concentración de apoyo y protesta ante la Ciudad de la Justicia, en la que participarán asociaciones de bebés robados y adopciones irregulares.

También declaró ante la juez María Servini
Es la segunda vez que López declara en la Ciudad de la Justicia en los últimos meses, ya que el pasado julio lo hizo como testigo ante el Juzgado de Instrucción 1 de Almería, dentro de la llamada 'Querella Argentina' instruida por la juez María Servini, momento en el que lamentó que el Gobierno "no está haciendo nada para esclarecer estos casos". La mujer respondió en el tribunal almeriense a una serie de preguntas remitidas por exhorto por los juzgados argentinos, relatando su caso y explicando las pruebas en las que se basa para afirmar que es uno de los "innumerables bebés robados durante el franquismo en el Estado español".

Adoptada "de forma irregular"
Esta declaración y la de otras víctimas de diferentes crímenes de la dictadura serán prestadas en cumplimiento de comisiones rogatorias expedidas por la jueza Servini a efectos de que, por parte de jueces españoles, se coopere con la justicia argentina. López ha explicado que fue adoptada "de forma irregular y existen muchos indicios de que la adopción no fue legal, pese a lo cual en España la denuncia fue archivada". La mujer ha indicado que nació en 1964 pero no fue inscrita en el Libro de Bautismos hasta siete años más tarde.