El alcalde de Málaga, la plaza municipal más importante de cuantas gobierna el PP, ha dicho en voz alta lo que decenas de alcaldes andaluces del partido piensan para sus adentros: que la fuerte derechización imprimida por Pablo Casado al PP ha descuidado ese voto templado que siempre ha sido la clave de las victorias populares.

Francisco de la Torre fue prudente en las formas pero contundente en el mensaje. ‘Así no’, vino a decirle a la dirección nacional del partido, que este martes se reúne en la sede central de la calle Génova para analizar unos resultados que hasta el propio Casado califica de “muy malos”.

Para De la Torre, el PP tenía el doble reto de no perder votos por su izquierda y contener las fugas por su derecha, pero, a la vista de los resultados, no lo ha conseguido. No obstante, también añade el alcalde que las municipales tienen su propia lógica, menos ideologizada que las generales y donde los votantes tienen muy en cuenta la gestión concreta realizada por los regidores, más que su perfil político.

Las generales del domingo tiñeron de rojo prácticamente todo el mapa de Andalucía, donde el Partido Socialista fue primera fuerza en la inmensa mayoría de las ciudades grandes y medianas. Eso no significa que el 26-M se repita ese resultado, pero la fragmentación de la derecha, con la irrupción de Vox y el empuje de Ciudadanos, no augura nada bueno para los intranquilos ediles populares.