8.000 micro, pequeñas y medianas empresas -el 41% constituidas por empresarios autónomos o empresas de la economía social- han colaborado en la gestión del Programa de Impulso a la Construcción Sostenible puesto en marcha por la Junta de Andalucía. La línea de incentivos de este Programa, gestionada por la Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio, ha contado en sus dos convocatorias con 225 millones de euros en incentivos cofinanciados con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER); presupuesto que se ha distribuido atendiendo al principio de cohesión territorial, asegurando un reparto equilibrado entre las ocho provincias andaluzas. El papel de las empresas colaboradoras consiste en actuar en nombre de los beneficiarios para las cuestiones relativas a la tramitación, justificación y pago de las subvenciones, lo que ha agilizado y simplificado de un modo importante los trámites administrativos para los beneficiarios. Gracias a ello, los incentivos se han repartido entre beneficiarios de casi el 90% de los municipios andaluces, que han comprobado cómo las empresas locales han experimentado una notable mejoría en su actividad. Seis de cada diez de estas empresas declaran que el Programa les ha permitido crear o mantener empleo. Los últimos datos oficiales de desempleo y población activa demuestran que este sector está recuperando su papel en la economía andaluza, algo que se puede achacar, en buena parte, a la puesta en marcha de esta línea de incentivos. Según el Instituto Nacional de Estadística, desde el mes de marzo del año pasado, hay 31.766 desempleados menos en el sector de la construcción en Andalucía y la tasa de paro ha pasado, del 40% de principios de 2014, al 27,8% en el primer trimestre de 2015, constituyendo el sector un 5,4% del empleo. De esta forma, Andalucía está consiguiendo que el sector de la construcción, tradicionalmente clave en la economía andaluza, vuelva a activarse, pues la respuesta de los ciudadanos en las dos convocatorias realizadas, en abril de 2014 y en febrero de 2015, fue contundente: más de 40.000 solicitudes y reservas de fondos agotaron los 225 millones de euros de presupuesto total. TIPOLOGÍA DE LAS ACTUACIONES Este presupuesto se ha repartido entre 48 tipos de actuaciones distribuidas en dos categorías: obras de adecuación energética de edificios e instalaciones eficientes energéticamente, que están permitiendo, según estimaciones de la Agencia Andaluza de la Energía, que los hogares y empresas estén ahorrando 320 millones de euros en su factura energética. Se trata de instalaciones solares, calderas y estufas de biomasa, renovación de ventanas y luminarias, aislamiento de fachadas, toldos… alternativas de ahorro y energías renovables que están contribuyendo a que los edificios andaluces sean más eficientes y a que la ciudadanía adquiera conciencia del interés de estas soluciones, tanto desde una perspectiva económica como de respeto al medio ambiente. Actualmente el Programa se encuentra todavía en ejecución. La Junta de Andalucía ha pagado cerca del 90 % de los expedientes de inversiones menores de 18.000 euros –casi el 100% de la primera edición-, es decir, aquéllos en los que las empresas colaboradoras adelantan el dinero de la subvención a su cliente descontándoselo directamente en la factura, en aras de la agilidad en la tramitación. Estos expedientes suponen el 98,7% del total de expedientes formalizados en el Programa. La medida estrella del Programa ha sido la renovación de ventanas, que ha supuesto el 64% del total de los incentivos concedidos en la categoría de “obras de adecuación energética”. Cádiz y Málaga han sido las provincias líderes en esta actuación, con la que se contribuye a una importante mejora energética de los edificios. Los hogares andaluces pueden llegar a consumir en electricidad un 30% más en climatización debido a pérdidas de energía a través de las ventanas. Por otro lado, aproximadamente el 57% de la segunda tipología de actuaciones “instalaciones energéticamente eficientes”, han sido de aprovechamiento de energías renovables, destacando la biomasa térmica, tanto en número de actuaciones como en importe de incentivo. Destacan en esta categoría las provincias de Jaén y Granada, en las que la biomasa térmica ha supuesto, respectivamente, el 21% y 15% del total de actuaciones Como dato significativo, el 15 % de los incentivos han ido destinados a mejorar la calidad de vida de 7.000 familias de colectivos vulnerables. RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL El Programa de Impulso a la Construcción Sostenible ahonda en una cultura energética que conciencia hacia un entorno más sostenible en el marco de una economía baja en carbono a favor de los ciudadanos andaluces, impulsando un nuevo modelo de construcción sostenible en la región. Este cambio de modelo productivo está siendo reconocido a nivel europeo como pionero y el Programa empieza a identificarse internacionalmente como buena práctica, permitiendo que Andalucía abandere el nuevo modelo de construcción sostenible. Así, en octubre de 2014 se solicitó al Gobierno regional que presentara este Programa en el Foro Europeo de Fuentes de Energía Renovable (EUFORES), al que asisten europarlamentarios y parlamentarios de todos los países de la Unión Europea, así como otros representantes del Gobierno luso, la Comisión Europea y del sector industrial y científico europeo. El Programa de Impulso a la Construcción Sostenible ha sido también seleccionado como finalista al premio RegioStars 2015, que la Comisión Europea otorga a los proyectos europeos más innovadores cofinanciados por los fondos de cohesión de la Unión Europea. En octubre se conocerá el fallo de este Premio. TEMAS RELACIONADOS: Andalucía tiene un plan: construcción sostenible Construcción sostenible 2020: motor de crecimiento