Mientras que en Andalucía se realizaba el primer trasplante de un corazón artificial gracias a la sanidad pública, en Cataluña la derecha nacionalista, con el aplauso del Partido Popular, ponía en marcha el copago sanitario con el eufemístico nombre de ticket moderador, al fin y al cabo hacer pagar por servicios y medicamentos. Mientras que el Parlamento de Andalucía, gracias a una iniciativa socialista, daba luz verde al escaño 110 para que los promotores de iniciativas legislativas ciudadanas puedan hacer oír su voz en la Cámara, la aplastante mayoría peperaen el Ayuntamiento de Sevilla ponía el cerrojazo a la comisión de investigación cuando han sido descubiertas las mentiras de Juan Ignacio Zoido sobre el Plan Centro.

Mientras en Andalucía se avanzaba en la igualdad de oportunidades al quedar aprobada una ley que regula el uso de la lengua de signos, en Murcia, como ya se hace en Galicia, los parados pierden su tarjeta sanitaria cuando dejan de percibir el subsidio. Son sólo ejemplos de ayer… Está claro que no es lo mismo lo que ocurre donde gobierna la izquierda o la derecha.