“No hay explicación que justifique dejar a sabiendas a un barrio consumir agua contaminada durante varios días". Esta frase del alcalde de Cádiz referida a sus antecesores en el gobierno municipal en el contexto del denominado caso Loreto le ha costado una condena por un delito de calumnias con publicidad.

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a José María González ‘Kichi’ (Por Cádiz Sí se Puede), y le ha impuesto una multa de 5.400 euros (18 meses a diez euros diarios) y la obligación de indemnizar a los actuales concejales del PP Teófila Martínez e Ignacio Romaní con 3.000 euros para cada uno.

González ya anunciado que recurrirá ante el Tribunal Supremo la sentencia, que fue absolutoria en primera instancia pero no así al llegar a la Audiencia Provincial.

Aunque puntualizó que no tuvo “voluntad de difamar ni injuriar a nadie personalmente", el 14 de febrero de 2017 el alcalde de Cádiz ratificó ante la juez del Juzgado de Instrucción número 3 de Cádiz que el anterior equipo de gobierno "entre el 19 de septiembre y el 13 de octubre de 2014 distribuyó agua no apta para el consumo en el barrio de Loreto, pese a que los informes de la Universidad de Cádiz aconsejaban poner en conocimiento de las autoridades sanitarias los índice de e.coli y de bacterias que formaban parte del agua que se estaba suministrando".

En una comparecencia posterior a conocerse la sentencia, González ha dicho que volvería a hacer lo mismo que hizo y decir lo mismo dijo en su momento y ha lamentado haber sido el único condenado, en vez de haberlo sido “los que estaban al mando y abandonaron a una barriada entera a su suerte".