Es muy probable que el periodista Carlos del Barco nunca acabe de arrepentirse lo bastante de la temeraria imprudencia cometida cuando, poco antes de las elecciones andaluzas de 2015 y siendo adjunto al Defensor del Pueblo Andaluz a propuesta del PP, filtró al diario ABC de Sevilla la identidad de la joven que había presentado una denuncia en la institución por vulneración de su intimidad, tras difundirse en las redes sociales y en un programa de TVE una imagen suya desnuda en una playa y atribuida erróneamente a Teresa Rodríguez, entonces eurodiputada y candidata del partido morado a la Presidencia de la Junta.

Cesado meses después por el Parlamento andaluz a propuesta del propio Defensor Jesús Maeztu, el exadjunto acaba de ser condenado ahora a dos años de prisión por un delito de revelación de secretos, a una multa de 10 euros diarios durante un año y al pago de 3.000 euros por responsabilidad civil. La sentencia puede ser recurrida.

La investigación

Tras acceder irregularmente a la identidad de la joven, el diario conservador contactó con ella para entrevistarla, a lo que la chica no solo se negó, sino que elevó una queja a la oficina del Defensor del Pueblo, donde la denuncia fue tramitada por el entonces adjunto. 

La revelación de esa información confidencial por parte de Del Barco fue investigada a instancias de Maeztu por la Policía, que confirmó que la filtración procedía del ordenador del periodista y delegado de la Agencia EFE en Andalucía durante los ocho años de Gobierno de José María Aznar.

La imagen falsa no se difundió únicamente en las redes sociales. La entonces candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta presentaba el 20 de febrero de 2015 ante el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) una queja formal por “tratamiento sexista y mala praxis profesional” del programa de Televisión Española ‘Amigas y conocidas’, que en su edición de dos días antes dedicó el debate protagonizado solo por mujeres a la intimidad de los políticos mostrando de forma reiterada la fotografía falsa de Rodríguez desnuda.

Varios días antes de ese programa, la candidata de Podemos había desmentido con toda rotundidad que la imagen que fuera suya. Por su parte, la joven real que aparecía en la fotografía difundida en las redes sociales estaba profundamente afectada al haber visto cómo una imagen de ámbito estrictamente privado se extendía como la pólvora por los territorios sin ley de internet.

La denuncia

Según publicó entonces andalucesdiario.es, antes de acudir al CAA Rodríguez informó de su iniciativa a la joven, que estuvo de acuerdo con la interposición de la queja. Podemos Andalucía aseguraba que “conocía desde hace meses la acción irresponsable del cargo del PP, y que se decidió no hacer pública la denuncia por expreso deseo de la persona afectada".

Dicha filtración –informaba una nota de la formación morada– provocó que desde el ABC contactaran con la afectada, que siempre ha pedido mantenerse en el anonimato, agravando la situación por la que la joven estaba pasando”.