La Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Memoria Democrática, va a iniciar este lunes el tapado de las fosas comunes abiertas en el cementerio de San José y Santa Adela de la capital almeriense en las que se trató de localizar los restos de represaliados republicanos y en las que finalmente se dio solo con restos procedentes de enterramientos de caridad cuya documentación no ha sido aún encontrada. Las fosas se encuentran abiertas desde el pasado mes de diciembre, cuando el equipo de arqueólogos que trabajaba en el cementerio paralizaron la actuación tras la apertura de dos de los enterramientos al descubrir que los cuerpos que aparecían carecían de heridas de bala y se encontraban metidos en cajas de madera. Durante las excavaciones se hallaron cerca de 2.000 restos óseos que han sido mezclados y de los cuales muchos pertenecen a bebés o niños de corta edad, por lo que los investigadores dedujeron que las mismas fosas en las que habían sido enterrados los represaliados fueron empleadas décadas después para enterramientos de gente sin recursos económicos. Esta cuestión, que hasta el momento había trascendido como un "rumor" según la Junta, ha sido finalmente admitida a través de la investigación. No obstante, el testimonio del antiguo sepulturero del camposanto, que se recoge en el mapa de fosas comunes que cuelga en la web del Gobierno andaluz, ya apuntaba esta teoría. En cualquier caso, y tras ratificar el desalojo de los nichos, la Junta y la Universidad de Almería tienen previsto realizar un estudio conjunto para conocer a dónde fueron a parar los restos de los represaliados. "Desde este momento, corresponde resolver mediante una nueva investigación si es posible determinar con exactitud la cantidad de fosas desalojadas, su ubicación, el destino de dichos restos, si corresponden con las fosas de represión franquista, así como las fechas de desalojo", han añadido desde el departamento que dirige Javier Giráldez. Por otra parte, la Junta no ha determinado expresamente sus intenciones con respecto a la fosa en la que se ubicarían los restos de Martín Márquez, último alcalde republicano de Cuevas del Almanzora cuyos familiares han solicitado, pese a los resultados de las catas, que se actúe directamente en el lugar donde fue enterrado y que, según las últimas conclusiones, se ubicaría bajo unos nichos.