Abrir el censo de votantes, buscar candidatos que sean 'referentes reconocidos y reconocibles', remarcar el perfil nítidamente de izquierdas de la federación, poner en valor 'una militancia muy arraigada al territorio', unir a 'todas fuerzas sociales y políticas de la izquierda alternativa', apostar por una verdadera confluencia... El informe político aprobado ayer por el Consejo Andaluz de Izquierda Unida habla mucho de Podemos... sin mencionar apenas a Podemos. Del contenido del informe se desprende de modo implícito, pero sin necesidad alguna de forzar la literalidad del texto, que el principal órgano de dirección entre congresos de IULV-CA parece entender que, ante las elecciones generales del 20 de diciembre, la federación tiene que mirar mucho más hacia su 'izquierda' que hacia su derecha, mucho más hacia Podemos que hacia el PSOE. Si este último no necesita comillas a la hora de ubicarlo a la derecha de IU, Podemos sí las necesita en opinión de IU: precisamente esas comillas –que gráficamente pondrían en duda la pertenencia nítida de Podemos al ámbito de la izquierda transformadora– serán uno de los ejes de la batalla que se avecina con Podemos. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]UNA ENDIABLADA PARADOJA[/cita] Otra cosa es cómo hacerlo. Los estrategas de IU se enfrentan a una comprometida paradoja: si atacan demasiado frontalmente a Podemos pueden espantar aún más a sus votantes perdidos y no recuperarlos jamás, pero si descartan el cuerpo a cuerpo con quien sin duda es su principal adversario pasaría desapercibido el hecho de que, en efecto, Podemos es su principal adversario. La organización andaluza es consciente de que en las elecciones generales de diciembre se juega el todo por el todo. No tanto un diputado arriba o abajo como, tal vez, su propia supervivencia. Por eso, esta vez su adversario más temible no es el Partido Socialista, sino Podemos. Su pelea no es en esta ocasión por arañarle votos al PSOE, sino por recuperar urgentemente los que Podemos le ha arrebatado a ella. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]UN ESPACIO EN DISPUTA[/cita] Por eso, la federación de izquierdas reprocha a Podemos haberse movido hacia posiciones más moderadas y se juramenta para desalojarlo del espacio nítidamente de izquierdas que siempre fue suyo y que ahora está ocupado por el partido de Pablo Iglesias. Además de criticar la "actitud dogmática" de Podemos al romper unilateralmente las conversaciones con IU para construir una candidatura de unidad de la izquierda, el Consejo Andaluz lanza esta carga de profundidad a la formación de la que se siente–¿o hay que decir se sentía?– hermana: la estrategia última de Podemos "evidencia una hoja de ruta hacia la centralidad del tablero en la que no tienen cabida el sujeto político que representa la izquierda radical en nuestro país, ni el programa de transformación que esta izquierda representa". [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]UNAS PRIMARIAS MIRANDO A PODEMOS[/cita] Esa es una de las pocas ocasiones en que el informe cita de manera explícita a Podemos. El resto del tiempo no aparece citado, pero no por eso deja de estar omnipresente en las reflexiones de los responsables políticos que lidera Antonio Maíllo. Como lo está en el modo en que IU afronta sus primarias bajo el sobrenombre de Ahora en Común. Las primarias de Ahora en Común buscan "la máxima apertura para la participación del máximo número de personas interesadas" y que el censo de votantes "debe estar abierto a la voluntad de quienes quieran ejercer su derecho a participar", dice el informe. ¿Intenta IU atraer con estas primarias algo 'sui géneris' a los votantes, simpatizantes y militantes que le 'robó' Podemos en sus propias primarias? Así parece indicarlo su insistencia en formular un programa de izquierdas 'rupturista, feminista y ecologista". Si Podemos oculta la denominación 'izquierda', IU va a insistir en ella: necesita volver a convencer a la gente de que la verdadera izquierda, la de siempre, la reconocible como tal izquierda, son ellos y no Podemos.