La equidistancia como estrategia. El punto medio como ideología. Una de cal y otra de arena. Ciudadanos (C's) va a solicitar la comparecencia de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y también la de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, en la comisión de investigación sobre el presunto fraude en las ayudas a la formación que se ha constituido en el Parlamento. Con la primera satisface a Podemos y al PP, que ya lo habían solicitado, y con la segunda se hace perdonar ante el PSOE, con quien acaban de pactar los Presupuestos de 2016. El partido naranja hacía coincidir el anuncio del pacto presupuestario con el anuncio de que llamará a Díaz a declarar. El líder nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, y el presidente y portavoz del grupo parlamentario, Juan Marín, justificaban su equidistancia con el argumento de que será muy "sano" que ambas dirigentes ofrezcan explicaciones sobre lo que ha sucedido y las medidas que se han puesto para que no vuelva a ocurrir, y ello a pesar de que Díaz no era presidenta ni estaba en el Gobierno andaluz en el periodo en que se concedieron las ayudas investigadas y a Báñez le queda bastante a trasmano la gestión andaluza de los fondos de formación. No sin cierto desahogo, Albert Rivera dijo en rueda de prensa que "nadie duda" de que la comisión de investigación se ha puesto en marcha gracias a C's e insistía en la necesidad de que los máximos representantes políticos "den la cara" ante cuestiones de este calado. 'NO ES UN BANQUILLO' "No están en un banquillo, sino en una comisión parlamentaria", se justificó Rivera, consciente quizá de que ninguna de las dos comparecencias están del todo justificadas por motivos de la propia investigación aunque sí lo estén por motivos tácticos. En el mismo tono vagamente autoexulpatorio y de justificación, Juan Marín advertía de que la petición de comparecencia de Díaz y Báñez en esta comisión de investigación no quiere decir que sean "culpables de nada". "Simplemente queremos escucharlas y que den las explicaciones que los grupos consideren necesarias", recalcaba el dirigente andaluz de C's. Forzando un poco la lógica, Albert Rivera echaba mano del argumento sobre la importancia general de la higiene en la política para justificar que C’s hubiera pedido las dos comparecencias, de la presidenta y la ministra: es sano, dijo, que los máximos representantes políticos de entre 2000 y 2011 y los de la época posterior y que gobiernan actualmente den la cara. Susana Díaz y Fátima Báñez "seguro que aclararán muchas cosas de lo que sabían o no sabían de esa época anterior a ellas y también de lo que han hecho hoy para cambiar las cosas después del escándalo de los cursos de formación", dijo Rivera, poniendo mucho empeño en meter siempre en el mismo paquete a la socialista de la popular y confiando en que el PP dé "un giro" y vote a favor de que Báñez acuda a la comisión "para que haya transparencia". LA RÉPLICA DE BÁÑEZ La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha pedido este miércoles a Ciudadanos (C's) que "no busque excusas en terceras personas" al demandar la presencia de la propia Báñez en esa comisión. "No he gestionado ni un solo euro de esos fondos que son de exclusiva competencia de la Junta de Andalucía", decía la ministra utilizando un argumento que también ha venido utilizando la presidenta andaluza. La ministra explicó que Rivera habla de "lo sano para Andalucía" pero, para Báñez, "lo sano para Andalucía es que Ciudadanos no siga apoyando al Gobierno de la mala gestión de los fondos para el empleo y la formación" en la comunidad autónoma andaluza.