Pocos habrían augurado solo unos meses atrás que Duran i Lleida solicitaría entrevistarse con Susana Díaz y mucho menos que esta accedería a dejar que los potentes focos del sevillano Palacio de San Telmo iluminaran la figura del veterano político catalán. Pero las cosas han cambiado radicalmente en solo unos meses. En realidad, en solo unas semanas. La aplastante derrota de Unió Democrática en las elecciones catalanas últimas ha dejado a Duran en una posición extremadamente delicada de cara a las generales de dentro de un mes, donde por primera vez su formación puede quedar fuera del Congreso de los Diputados. Duran intuye, y así lo ha dado a entender en sus declaraciones tras el encuentro, que Díaz será una figura clave en la próxima legislatura con cuya complicidad conviene contar. Duran ya no es Duran y necesita con urgencia volver a serlo. Para ello le venía como anillo al dedo una reunión cordial con la presidenta andaluza y –les guste o no oírlo en la calle San Vicente a cuatro semanas de las elecciones– posible recambio de Pedro Sánchez al frente del Partido Socialista si, como parece, el 20-D pintan bastos para la dirección de la calle Ferraz y para el propio partido. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]UN LÍDER EN BUSCA DE ESPACIO[/cita] La polarización extrema de la política catalana ha dejado sin espacio –ni visibilidad– a políticos moderados como el exsocio de Jordi Pujol desde los inicios de la Transición. De haber sido una pieza clave en la política española desde su cargo de portavoz privilegiado de la minoría catalana en la Cámara Baja, Duran i Lleida se ha convertido en una sombra de sí mismo. Su teléfono ha dejado de sonar. La entrevista de este viernes en el Palacio de San Telmo no lo resucita, pero ayuda a ello. Susana Díaz se ha reunido durante 40 minutos con Durán i Lleida, después de que éste le solicitara un encuentro, aprovechando una visita a Andalucía. A su vez, el dirigente de UDC ha agradecido que lo haya recibido la presidenta de una comunidad "muy potente, sino también una dirigente importante del PSOE" y persona además con las "ideas claras" respecto a lo que puede ser la próxima legislatura, según ha explicado a los periodistas tras una reunión que fue, obviamente, cordial y seguramente con muchos más puntos de encuentro que de desencuentro. Duran querría volver a ser el eslabón perdido entre la Cataluña prudente y la España diversa y Díaz se siente a gusto en el debate nacional. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]PELILLOS A LA MAR[/cita] Atrás quedan las polémicas afirmaciones de Duran cuatro años atrás, cuando indignó a micos andaluces al afirmar que mientras "un agricultor catalán no puede coger alguna fruta porque no le sale a cuenta", en otros sitios de España, "con nuestra contribución, reciban un PER para que pasen el resto de la jornada en el bar de su pueblo". Este viernes ha admitido que nunca debió hablar en esos términos en aquel mitin y ha asegurado que el embarazoso asunto “está superado”. Pelillos a la mar. Tras le encuentro ha hablado Duran pero no Díaz. En su nombre lo hizo el portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, de cuya boca no salió ningún reproche sobre el político catalán; tampoco elogios, pero sí comprensión y hasta cercanía: "Nos unen con él un par de asuntos, la construcción de una España mejor, con Cataluña dentro de este país, y establecer y definir un nuevo marco de convivencia para los próximos 20 ó 30 años, que permita superar las dificultades que hay actualmente por la crisis territorial que se vive". [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]MIRANDO AL SUR[/cita] Para la presidenta andaluza el debate territorial –y constitucional– es el gran tema de este tiempo y del que viene. Es consciente de que el país se juego mucho, si no todo, y ella quiere estar ahí. El hecho de que se reservara el cargo de presidenta del Consejo Federal del PSOE es una de las muchas pruebas de ello. Su partido está en el momento político más delicado desde los comienzos de la Transición y si las cosas van mal el 20 de diciembre, todos en la organización mirarán de nuevo hacia la inquilina del Palacio de San Telmo. Y si además de mirar lo socialistas miran también al sur otros que no lo son, pero cuya influencia en ciertos ámbitos políticos sigue siendo indiscutible como es el caso de Duran, eso que se lleva adelantado.