El expresidente de la Junta de Andalucía y actual diputado nacional, Manuel Chaves, ha calificado de "lógico" y "razonable" que el próximo 28 de febrero se conciba como una "jornada reivindicativa" a la vista de que el Gobierno central vuelve a la "política de castigo" a la Junta de Andalucía con "recortes y ajustes que castigan a muchos andaluces".

"Nadie se debe de sorprender por ello"
"Es lógico que se plantee así, entra dentro del contexto y de la normalidad democrática y nadie se debe sorprender por ello", ha dicho Chaves en una entrevista en Canal Sur, donde también ha planteado que el "objetivo prioritario" de Andalucía ha sido siempre la "igualdad de todos los territorios y de todos los ciudadanos".

Los recortes de Rajoy y de la Junta son "distintos"
Así, ha defendido que los recortes del Gobierno central y los del andaluz son "distintos" porque mientras el Ejecutivo de Rajoy "recorta incidiendo en derechos de los ciudadanos y abriendo puertas a la gestión privada, los de la Junta respetan las políticas públicas y los derechos de Salud, Educación y Servicios Sociales".

"Absolutamente necesaria" una reforma constitucional
Por otra parte, Chaves ha defendido como "absolutamente necesaria" una reforma constitucional y ha calificado de "lesivo" e "irresponsable" el "inmovilismo" ante esa reforma. "El Estado de las Autonomías tiene fatiga y un cierto desgaste como consecuencia de muchos ataques", ha dicho el expresidente andaluz, que ha defendido que "no se trata de formar un nuevo Estado sino reforzar el Estado de las Autonomías federalizándolo".

La reforma de la Constitución tiene que "ir a más"
Además, a su juicio, esa reforma de la Constitución tiene que "ir a más" incorporando derechos de los ciudadanos, con la Sanidad y la Educación como derechos universales y gratuitos y reformando la Ley Electoral para desbloquear las listas. En este punto, ha recordado que la mitad de la ciudadanía no pudo votar esta Constitución, por lo que ahora "tiene que hacerla suya".
El socialista ha mantenido que España vive ahora "el momento más delicado desde el inicio de la Transición" por el "distanciamiento que la ciudadanía tiene de las instituciones, desde la monarquía al último ayuntamiento y ese distanciamiento y la falta de credibilidad debilita mucho el sistema democrático".