Y no sólo es que afirma todo lo contrario, sino que además en un ejercicio de arrepentimiento absoluto o cinismo encubierto, exalta y ensalza a los andaluces, a esta tierra del Sur y la coloca en el paradigma del progreso. Tal vez no hubiera hecho falta tanto "peloteo" ahora, una vez pronunciadas esas palabras ofensivas. Hubiera bastado con que no las hubiera dicho


Malas interpretaciones
Cayetano Martínez de Irujo ha asegurado este viernes que siente "devoción y admiración por Andalucía y los andaluces" y ha lamentado que sus declaraciones a un programa de televisión se hayan interpretado mal, ya que nunca quiso referirse al conjunto de los ciudadanos de esa comunidad.

Admiración por los andaluces
En un comunicado, el conde de Salvatierra afirma que siente, como toda su familia, "un profundo amor por Andalucía y una admiración creciente por los andaluces que son serios, emprendedores y muy trabajadores". "Y que han convertido a esta tierra en un modelo de progreso, de libertad y tolerancia, en un paraíso para nacionales y extranjeros", añade.

Hace unos días, en el programa 'Salvados' de La Sexta, el hijo de la duquesa de Alba afirmó que en Andalucía ve jóvenes sin el menor ánimo de progresar y señaló que en esa comunidad hay "pocas ganas de trabajar".

Solo criticó a unos pocos, la excepción
"Mis palabras se han interpretado mal porque nunca me he referido a los andaluces en general sino a los pocos que, repudiados por el conjunto del pueblo andaluz, abusan en determinadas situaciones", explica en el comunicado Cayetano Martínez de Irujo, quien lamenta que se hayan podido interpretar de forma negativa sus palabras. "Tal vez por mi culpa al no matizar lo que dije", admite.

Devoción y admiración por Andalucía
El conde de Salvatierra concluye: "Reitero en todo caso mi devoción y mi admiración por Andalucía y por los andaluces. Sumándome así a la posición de mi madre, que siempre sin una vacilación ha estado al servicio del Pueblo Andaluz".