Un año más, y van 82, son los que han pasado desde que tuvieron lugar los “Sucesos de Casas Viejas”. Un año más, y algunos menos, cinco de momento, que la página web de la Fundación Casas Viejas 1933 sigue “en construcción”, sin ningún movimiento. Lo digo porque hace un año escribí un artículo –“Casas Viejas: deudas pendientes” (http://www.andalucesdiario.es/ciudadanxs/deudas-pendientes/) – que me valió la reprimenda pública de la alcaldesa de Benalup-Casas Viejas. Reprimenda que me dolió no por justa sino porque utilizó la posición privilegiada que le daba su papel institucional en la apertura de un acto que ni siquiera había sido organizado por el ayuntamiento. Ha pasado un año y quisiera revisar la situación de las deudas de las que hablaba hace doce meses. UN AÑO Y POCOS CAMBIOS La primera era el “estado comatoso de la Fundación Casas Viejas 1933”. Bueno, poco ha cambiado su situación. Sólo se le ha escuchado, y eso para “conocedores”, cuando se ha lanzado desde la municipalidad un llamamiento de apoyo económico para su funcionamiento. Supongo que futuro. La página web sigue inactiva desde hace casi un lustro. Este enero, sin iniciativa civil que conozca, quedará más a la luz su inoperancia. Sólo le salvará la cara, para las fotos y la próxima propaganda electoral, la segura inclusión de su logo entre los “conseguidores” de la puesta en marcha del “Espacio Conmemorativo Casas Viejas 1933”. Un proyecto financiado finalmente por la Diputación Provincial –ahora regida por el PP- con fondos europeos principalmente. Así que para unos y otros foto y propaganda están aseguradas y… todos contentos. EL ESPACIO CONMEMORATIVO Era el Espacio la segunda de las deudas a las que me refería hace doce meses. Resuelto el concurso, a través de algunas noticias de prensa, sabemos que existe el compromiso, y estoy seguro que será así, de que en estos días será inaugurado. Un motivo de alegría que no debe cerrar el tema. Un par de cuestiones. Una la de su acceso abierto y mantenimiento futuro. No vaya a ser que dentro de otro año haya que lamentarse de la situación en la que se encuentre. También falta por conocer con exactitud su contenido. Por último, sería un buen momento para que, a tono de los tiempos de transparencia que corren, conociéramos el coste y la situación jurídica del solar y del espacio. Me gustaría referirme al contenido. En especial a ver si, por fin, todas las víctimas tienen el papel que les corresponde por encima de otras cuestiones. No es que no importe la utilización política de la matanza, de unos y otros, la cuestión agraria, el papel del anarquismo, el papel del grafismo en su difusión, los aspectos procesales, el conocimiento de los personajes de todo tipo que se vieron implicados. Todo ello y mucho más tiene su puesto y debe de ser desarrollado por la Fundación a través de debates, publicaciones, encuentros, etc. EL LUGAR DE LAS VÍCTIMAS Pienso, que el Espacio debe de ser protagonizado por las víctimas. Las auténticas perdedoras, las siempre ninguneadas. Lo merecen quienes han sido tratados una y otra vez de ignorantes, de manipulados, de habitantes de un “aduar africano”. A quienes se les ha negado su capacidad de decisión, hasta casi su condición humana. En unos casos hay quienes piensan, aunque no lo digan en voz alta, que sus muertes fueron el justo precio de su insolencia de enfrentarse al Estado. En otros la consecuencia de una acción individual protagonizada por un ser despreciable como el capitán Manuel Rojas. Ambos castigos ejemplares por “meterse en política”, como oía a un benalupense hace unos días. De esta manera se construye la memoria de una sociedad desmovilizada, desinformada y, por tanto, fácil de manipular hasta el punto de hacerla creer, mayoritariamente, que la culpa de la crisis la tiene ella misma y que tiene que esperar a que venga un redentor, del tipo y condición que sea, a salvarla. OTRA DECEPCIÓN MÁS Tras la alegría de paso adelante queda por mirar qué ha pasado con la tercera deuda: la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). De nuevo la decepción. Así que repito el párrafo que escribí en enero del 2014: “Por último está el tema del BIC. Tan publicitado antes y ahora. Recordemos las recientes jornadas de Patrimonio Cultural Europeo. Sin embargo sigue paralizado casi un año después de que el ayuntamiento prometiera públicamente interesarse por su finalización tan abruptamente, como oscura, interrumpida a punto de completarse. Un BIC que se presentaba como ejemplar y, en su momento, entre los más avanzados por las consideraciones sobre los bienes inmateriales que contemplaba. Estos días esperamos oír los mismos deseos de intervención municipal. Pero no sólo oírlos sino verlos hechos realidad  y, también, transmitidos al vecindario y al resto de la sociedad española partícipe de unos hechos que la han marcado.” Ojalá me saquen los colores de verdad porque, al no estar en la “pomada” de los elegidos, desconozca nuevas que me hicieran tragar estas líneas. UN PERSONAJE PECULIAR Para terminar no sólo quisiera alegrarme de los logros ajenos sino que quisiera contribuir, aunque fuera mínimamente, al conocimiento de uno de los personajes más polémicos de los Sucesos: el abogado Eduardo Pardo Reina. Defensor de Rojas, se le atribuye la difusión de la insidia del comandante Barba sobre Manuel Azaña y los tiros a la barriga. Personaje peculiar y particular, en www.euskomedia.org – la página de la Sociedad de Estudios Vascos- que ha incorporado digitalizadas una conjunto de cartas escritas y recibidas por él que nos completan el dibujo de su personalidad en el contexto de las conspiraciones antifranquistas. La realidad siempre resulta compleja y, para Casas Viejas, mucho más.