Quien pensara que las fallidas campanadas de Canal Sur en Nochevieja no han sido más que una enojosa anécdota motivo de choteo generalizado, es que no supo ver la trascendencia del suceso. Muchos creímos, con ese exceso de indulgencia tan propio de estas entrañables fechas, que una vez pasado el sofoco de haber sido objeto de tantas burlas, algunas por cierto muy ingeniosas, el caso no daría más de sí. Por fortuna, ha venido a sacarnos del error el portavoz de Economía del Partido Popular, Rafael Carmona, que en una audaz exhibición de inteligencia político-televisiva ha alertado a la ciudadanía de la gravísima gravedad del caso y ha pedido explicaciones urgentes al consejero de Presidencia y a la propia jefa del Ejecutivo. De salirse Carmona con la suya, así podría quedar redactado el primer punto del orden del día de la próxima sesión plenaria del Parlamento: “Pregunta formulada por don Rafael Carmona Ruiz, del Grupo Popular, con ruego de respuesta oral por la señora presidenta del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, doña Susana Díaz Pacheco, relativa a los graves acontecimientos acaecidos a las 00:01 horas del día 1 de enero de 2015, cuando, estando decenas de miles de honestas familias sentadas ante el televisor para celebrar la llegada del nuevo año, la cadena social-comunista financiada con el dinero de todos los ciudadanos infligió al pueblo andaluz la ofensa de interrumpir sorpresivamente la emisión de las campanadas insertando dos o más anuncios publicitarios, lo cual truncó la felicidad familiar en innumerables hogares, amén de haber convertido a nuestra tierra en objeto de mofa en otros lugares de España y aun del mundo, dada la difusión planetaria que ha tenido el desgraciadísimo suceso”. Ahora solo queda rezar. Rezar para que la exigencia de explicaciones del diputado Carmona no llegue prosperar: si lo hace, el choteo de Nochevieja será una broma comparado con el que se armará viendo al Gobierno andaluz explicando solemnemente el chusco suceso ¡en el mismísimo Parlamento de Andalucía!