Los trabajos de exhumación en el antiguo cementerio de Camas (Sevilla) han puesto de manifiesto nuevas incógnitas. El director general de Memoria Histórica de la Consejería de Cultura, Francisco Javier Giráldez, junto al alcalde de Camas, Rafael Recio, y el arqueólogo Andrés Fernández han presentado el estudio antropológico final de los nueve mineros represaliados en el barrio de La Pañoleta, donde también ha sido hallada una nueva fosa. Giráldez ha destacado que ”los trabajos suponen avanzar un paso más hacia el objetivo de conocer la verdad, hacer justicia, reparar sus nombres y finalmente darles una sepultura digna”. Andres Fernández, arqueólogo encargado de la exhumación ha afirmado que “tras la realización del estudio antropológico coinciden las edades y las causas de muerte de los nueve mineros que se encontraban en el antiguo cementerio de Camas”, hoy convertido en parque vial. Entre los datos más estremecedores del informe Andrés apunta que hay las edades oscilan “desde los 20 a los 50 años”. Además ha destacado que han podido casi con certeza reconocer el cuerpo de José Palma Pedrero, ya que su cuerpo aparece sin piernas. “Al morir en una explosión fue enterrado sin las extremidades y con fractura traumática en la cadera”, unos datos que se han podido conseguir “gracias a los detalles que aparecen en el informe de la autopsia”, apunta. A la espera de las pruebas de ADN, solo cinco de los mineros se encuentran identificados por sus objetos personales. José Palma Pedrero, Francisco Salgado Mariano, Domingo Pavón Fernández, Domingo Pachón y Cayetano Muñoz Maestre. “Las descripciones de sus monedas, sus cedulas personales o las libretas que llevaban encima nos han permitido conocer los nombres y apellidos de cinco de los mineros. Aún quedaría por conocer la identidad de los otros cuatro”. La finalización de los estudios antropológicos de los nueve mineros localizados en la fosa ha sido el paso previo para la realización de las pruebas de ADN de las que se encargará la Universidad de Granada y que se prolongarán, según ha asegurado el experto, durante tres meses. “Por ahora dos familias han pedido la realización de estas pruebas para poder conocer su identidad y comenzar la fase final del cotejo”. UNA NUEVA FOSA Fernández ha confirmado la aparición de una nueva fosa común a una distancia de diez metros de la anterior. “No se puede conocer de forma exacta el largo de esta nueva fosa ni la fecha determinada”, aunque apunta “que en ella podría hallarse cuerpos de los mineros que fueron presos y posteriormente fusilados en la capital tras la detención de los otros grupos de mineros”. Ambas fosas se cavaron en el antiguo cementerio de Camas, que en la actualidad está urbanizado. El cementerio de la localidad fue trasladado y esa zona es un parque de seguridad vial "lo que dificulta el transcurso de las excavaciones arqueológicas", según ha afirmado el alcalde camero. En esta nueva fosa descubierta, se han conseguido exhumar, individualizar y realizar el análisis antropológico de cinco víctimas de la represión franquista en Camas, según ha asegurado Fernández. Este hallazgo se produjo mientras se buscaba en el lugar a Antonio Barba Blanco, el último represaliado en la localidad sevillana por el régimen franquista en mayo del 1938. A diferencia de los nueve mineros procedentes de Río Tinto (Huelva), represaliados el 20 de julio de 1936 --que recibieron enterramiento bajo legislación republicana y fueron enterrados en ataúdes--, en esta nueva fosa los cadáveres fueron arrojados al interior, los cuerpos se encuentran bocabajo y tienen señales de bala, tal como ha concluido el experto.