Mario López es de Cádiz y vive en Bruselas desde hace dos años. “No creíamos que las amenazas que sumieron en un caos la ciudad durante el mes de noviembre pudieran terminar con este atentado”. La Agencia Europea en la que trabaja, cerca de la catedral de Bruselas, en la calle Loi, ha sido cortada después que las autoridades han encontrado un paquete sospechoso que han hecho explosionar como ha ocurrido en otros puntos de la ciudad. “Primero nos hemos enterado de las dos primeras explosiones en el aeropuerto y la información parecía lenta sobre lo ocurrido en el Metro”, apunta Mario a andalucesdiario.es. Las llamadas comenzaban a multiplicarse hacia los amigos de la ciudad y los de España que preguntaban impacientes por la situación de terror que se está viviendo en la ciudad. Hacia las 9 de la mañana, Mario y sus compañeros de oficina han conocido la noticia de los atentados en el Metro: “Es una de las líneas más transitadas al unir el centro con el resto de las instituciones europeas a través de la rotonda Schuman. Todos los que vivimos aquí paramos en estas estaciones”, apunta. LA SALVADORA APLICACIÓN DE FACEBOOK La aplicación Check Safe de Facebook activada en casos de atentado a través de la red social ha permitido en cuestión de minutos que sus amigos de Bruselas sepan la situación de los suyos. “Muchos de mis amigos están atrapados en los aeropuertos, otros afortunadamente ya habían salido de vacaciones y están en España. Aquí nadie puede salir ahora de la ciudad porque todos los túneles están cerrados y hasta dentro de una hora no abrirán las estaciones de tren y a lo mejor solo con servicios mínimos”. Desde hace dos años este joven gaditano vive en la capital europea. “Nos da mucho miedo lo que vendrá en los días siguientes. Militares por todas partes, avisos, que nadie salga de sus casas y encima aquí atrapados en Bruselas”, añade. Mario coge cada mañana la bicicleta para ir hasta su lugar de trabajo, que está a 20 minutos de su casa. “Han cortado el principal cruce de mi calle y aquí la gente está sitiada. Nadie se mueve prácticamente”. Mario habla de la “solidaridad que se está mostrando entre los vecinos de la ciudad para la gente que se ha quedado atrapada y no puede salir”. QUE NADIE TRANSITE POR LA CIUDAD Los periódicos y televisiones locales han alertado que no se salga de “su zona de trabajo ni de la oficina y que permanezca allí todo el tiempo que sea posible”. La jornada de trabajo ha sido para Mario caótica. “Reuniones anuladas y todos los compañeros de fuera preguntaban por nuestra situación. Bruselas se ha convertido después de atentado en una ciudad fantasma”. Mario no tenía previsto ningún viaje para España durante la Semana Santa, por lo cual no ha tenido que hacer uso del aeropuerto castigado por los terroristas. “Como no tenía fiesta estos días, no me había planteado viajar hasta dentro de unas semanas, aunque ahora no sé cómo marchará todo”. La vivencia de la amenaza el pasado mes de noviembre de 2015 sobre un posible atentado, puso en alerta a muchos residentes en Bruselas sobre la falta de coordinación en estas cuestiones. “Estamos ahora todos con un poco con la mosca detrás de la oreja a ver cómo reaccionarán la policía y las autoridades políticas para que esto no se conviertan en un caos”.