Quiere exponer en el Moma, que la gente se lleve su obra grabada en la cabeza, como el que ve Las Meninas cerrando los ojos o tararea el chan chan de la trova mientras se ducha. Quiere que su arte se sienta, se huela, se exprima. Es Pablo Merchante, un joven de 35 años que trabaja desde su pueblo, Bollullos del Condado (Huelva), y usa entre otros escaparates su muro de Facebook. “No funciona como un mecenas, pero sí es un altavoz importante”, aclara. No se define como pintor, ni como artista. “Soy creador”, afirma. Comenzó como trompetista -aún sigue en la música con un grupo vocal, el Manduka- y se decantó por la pintura. Bebe de los sabios antiguos como Velázquez, Goya y Rembrandt, y se emborracha con los más jóvenes, desconocidos hoy para la gran mayoría: “Me gustan mucho José Carlos Naranjo, Alain Urrutia y Alex Marco”. Su obra Las ganas de Magdalena ha sido una de las ganadoras del 7º Concurso de Pintura organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), cuya selección circula en una exposición itinerante por la provincia de Huelva. El premio, surgido en 2008, nació con la vocación de potenciar la creatividad en el ámbito universitario. Pese a la coyuntura de crisis económica, la UNIA se ha mantenido firme en su apuesta.
Pablo Merchante, junto a una de sus creaciones. Pablo Merchante, junto a una de sus creaciones.

¿Qué quieres expresar con Las ganas de Magdalena? Este proyecto surge de la necesidad de desconectar con un trabajo que hice anteriormente enfocado a la falta de poder adquisitivo y que llamé La impotencia de los feos. Es decir, cómo el ser humano se puede sentir feo debido a la pobreza. Me involucré mucho en ello y me generó un fuerte desgaste. Así que quise romper con la idea de la actualidad. Me quise dirigir a un lugar aislado de los problemas que vemos en las noticias, en el telediario. Y comencé esta serie compuesta por unas 16 obras que incluye Las ganas de Magdalena. Aquí pretendo tratar el sexo pero desde el enfoque de lo erótico, centrado en la figura de la mujer. Comencé a hacer fotos a amigas que me sirvieron de modelo para ver por dónde podía tirar. Quería que todo fuera mío, no como en Los feos, que partí de imágenes cinematográficas. A partir de ahí, empiezo a encontrar ideas más cercanas a la abstracción, le doy una elevada importancia a la textura de la piel. Reflejo la sensualidad desde mi propia visión. En resumen, son rincones de la feminidad desde mi perspectiva, en óleo y carboncillo y sanguina. Con Los feos reflejaste una situación actual y con Las ganas de Magdalena, un clásico. ¿En el arte contemporáneo cabe todo? Los derroteros van por la individualidad. No hay un cauce fijo por donde vaya el arte. Hay tantos caminos como individuos. Hasta casi el final del siglo XX, los artistas se agrupaban en estilos. Ahora huyen de un estilo común. Cada uno intenta decir lo que le preocupa, lo que le interesa o le motiva. Eso, por otra parte, puede confundir a los espectadores. Una obra no tiene que ser buena o mala. Puede haber realismo, futurismo… o incluso una mezcla de todo. Puede ser pintura a secas o puede ser pintura más vídeo, más audio, con instalación… Se parte de una idea abstracta y se concreta como mejor lo sepa hacer cada uno o con lo que mejor se sienta en ese momento. ¿Dónde te sitúas más a la hora de trabajar: en el pasado, en el presente o en el futuro? En estos dos últimos años he hecho series muy apegado a la figuración. Es decir, buscaba más entender mejor el lenguaje, perfeccionar la técnica, tener más oficio en la pintura. Y ahí tienes que mirar más a Velázquez, Goya, Rembrandt… En Velázquez me he inspirado muchísimo. En su Inocencio X, en Las Hilanderas y en una pequeña cabeza de un apóstol, de su primera etapa, expuesta en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Ahora, sin embargo, miro más al futuro, me centro en crear imágenes que aún no están, en nuevas técnicas.
Pieza de 'Los feos'. Pieza de 'Los feos'.

Usas también en el spray. ¿El grafiti tendría que estar en los museos? Eso es una batalla ya ganada. Es considerado parte de la pintura, algo así como una rama de la pintura mural. Además, el grafiti está influenciando mucho en la pintura en caballete y viceversa. Nos alimentamos unos de otros. Me gusta mucho, por ejemplo, la obra de Sebas Velasco o de Axel Boy. Has ganado el 7º Concurso UNIA de Pintura y has sido becado por diversas organizaciones. ¿Qué supone para los jóvenes creadores este tipo de iniciativas? Son vitales porque hacen que tu obra se vea en espacios importantes. En Internet se ve, claro, pero lo que asienta tu obra y tu trabajo es que esté en el sitio adecuado, en una buena sala dirigida por una persona que sepa realmente de arte, respaldada por las instituciones. Y si además te dan un premio, te apoyan no sólo económica, sino moralmente. Te están diciendo que sigas por ese camino, muchas veces adverso. [cita alineacion="derecha" ancho="50%"]"En Andalucía hay mucha materia prima y muy buena y no se corresponde con la apuesta que se está haciendo por el arte"[/cita] ¿Hay muchas iniciativas que promuevan el trabajo de los jóvenes? ¿Contáis con suficiente apoyo público? No. Hay muy poco apoyo. Las instituciones están echando el culo atrás porque ahora el mercado se ha cerrado. Había un mercado de compradores de nivel adquisitivo medio que casi ha desaparecido. Esos mecenas que apostaban por los jóvenes ya no existen. Y si dentro de diez años, las ciudades, las comunidades, etc, quieren presumir de artistas de su tierra, tendrán que apostar ahora por esos jóvenes. Los artistas consagrados tienen menos problemas. ¿En Andalucía es más difícil que en otros lugares de España o más fácil? Yo creo que es más difícil. Aunque se están abriendo caminos, todavía el artista en Andalucía está por encima de las posibilidades que ofrecen sus instituciones. En esta comunidad hay mucha materia prima y muy buena y no se corresponde con la apuesta que se hace en Andalucía por el arte. Y es una pena, porque estamos en una tierra de genios: Velázquez, Picasso… Aquí se notan esas raíces. Hay una sensibilidad especial. ¿Podrías definir el arte? No sabría responder. Es algo complejo y muy sensible. Con mucha carga de investigación y experimentación. No creo que exista una definición, sino muchas palabras que puedan significar arte. unia       1. La UNIA lleva a Platero a su tierra 2. Soy yo 3. Cansadas de la igualdad de corta y pega  4. Elija: ¿Trabajador pobre o parásito asistido?