Andalucía no está dispuesta a recorrer de la mano del Gobierno central una senda de brutales recortes y de reformas en contra de los más débiles. Griñán advirtió ayer que será leal institucionalmente con Rajoy y que trabajarán por reducir el déficit. Pero también dejó claro que hay otras foras de abordar la crisis y reducir la deuda.

Oposición a Mato
Como ejemplo de ello la consejera de Salud en funciones de Andalucía, María Jesús Montero, ya ha advertido que se opondrán al plan de recortes sanitarios y puesta en marcha del copago propuesto por la ministra Ana Mato. Montero dice que se opondrán a la propuesta de la aportación ciudadana directa al precio de los medicamentos. Para Montero, la historia del copago esconde el "desmantelamiento" del Sistema Nacional de Salud.

"Se desmantela el Sistema Nacional de Salud"
Para Montero, la experiencia de otros países europeos que comenzaron la privatización de la sanidad, demuestra que el copago fue el pistoletazo de salida para cambiar un sistema financiado por impuestos que intenta garantizar la equidad social en el acceso a sus prestaciones a otro basado en cotizaciones individuales y suscripciones a diferentes paquetes de aseguramiento, generalmente privados, en función del nivel de renta: "El Ejecutivo de Rajoy -señaló la consejera Montero- está dando los pasos previos de otros países que han dejado de tener un sistema público como el nuestro a tener un sistema de seguro, donde el seguro público o privado se puede elegir libremente por los ciudadanos". Con ello, en opinión de Montero, "se desmantela el Sistema Nacional de Salud tal y como lo conocemos". Todo esto, según la consejera, tendría una explicación: "Los intereses económicos tienen el objetivo puesto en el sistema sanitario, que es un negocio claro, y quieren que pase a sus manos".

Seguimiento para evitar deterioros en la salud de los pensionistas
La Consejera de Salud anunció ayer que desarrollará un seguimiento especial del cumplimiento de los tratamientos por parte de los pensionistas, ante el temor de que haya quienes dejen de retirar sus medicamentos de la oficina de farmacia porque no puedan asumir el abono de las aportaciones previstas al precio de los medicamentos. Ello traería un fracaso en la adherencia terapéutica de personas que sufren varias patologías y deben tomar a diario varios medicamentos recetados los médicos de la sanidad pública andaluza. La consejera Montero no puede oponerse al nuevo copago, pero sí defendió que tiene "instrumentos" para evitar que se produzcan "deterioros de salud" como consecuencia de esta medida.