4.000 incidentes y delitos de odio producidos en España durante el año 2015. Más de 1.000 páginas xenófobas e intolerantes. Más de 10.000 grupos ultras de tendencia neonazi en nuestro país y 90 víctimas, producidas desde el año 92, por un tipo de crimen que parece invisible. El informe Raxen, presentado por la organización Movimiento Contra la Intolerancia (MCI) recuerda en el balance 2015 el "fuerte crecimiento de las actitudes xenófobas y otras manifestaciones de intolerancia hacia colectivos como inmigrantes, gitanos, refugiados y otros ciudadanos por motivos de diversidad religiosa". “La xenofobia y el rechazo a los refugiados e inmigrantes avanza en Europa y lo hace de la mano del crecimiento de la intolerancia al Islam y a los musulmanes”, apunta Esteban Ibarra, presidente de MCI. Así queda reflejado de la misma forma en las cifras aportadas por parte del Ministerio del Interior en su informe anual sobre delitos de odio. En él destaca que “las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado registraron en España un total de 1.328 casos el pasado año”. El de mayor número de delitos fue en la categoría relacionada con la orientación o identidad sexual, así como con el racismo y la xenofobia. El informe Raxen recalca que muchos casos son invisibles, ya que solo es denunciado el 20 por ciento de los delitos de odio que ocurren en España, lo que estimaría que realmente “se han producido 6.650 relacionados”, tal y como aclara la Agencia de Derecho Humanos Fundamentales de la Unión Europea. Andalucía es la comunidad que suma mayor número de casos de delitos de odio, con 297 episodios producidos en 2015. Las provincia con mayor número de casos son Cádiz y Sevilla. El informe desprende que “basado en infracciones penales y administrativas recogidas por los cuerpos de seguridad y órganos judiciales, Andalucía concentra el 16,6 por ciento de estos episodios de los 1.285 que suman el cómputo nacional”. “ASCO DE NEGROS DE MIERDA” Un caso reciente registrado en Málaga ejemplifica de manera visible el fenómeno denunciado en el informe Raxen. La Guardia Civil detuvo en la ciudad andaluza a un hombre de 42 años por un “presunto delito de provocación al odio, la violencia y la discriminación por publicar 66 mensajes en la red social Twitter contra personas de religión musulmana o de origen étnico árabe”. Su cuenta de Twitter, con más de 1.000 seguidores, reflejaba de forma pública mensajes como “Moros de mierda hijos de puta esos que ayudáis a los inmigrantes. Eso es lo que os enseña vuestro puto Alá” o “Asco de negros de mierda. A su puto país con los monos”. La exploración en las redes sociales por parte de las fuerzas de seguridad, ha permitido conocer el hallazgo de casos como el de Málaga “con numerosos y continuos mensajes de odio y violencia”, lo que permitió fácilmente la localización de su autor. ANDALUCÍA, TAMBIÉN LA MÁS HOMOFOBA Andalucía lidera no solo el número de delitos de odio producidos en España, también los que se producen por casos relacionados por orientación sexual, siendo Cádiz la más afectada. De los 188 delitos de odio por homofobia registrados en la comunidad el año pasado, 115 se produjeron en la provincia gaditana. Además es la segunda provincia española en cuanto a delitos de odio, solo superada por Barcelona. El caso de agresión a una pareja extranjera en el centro de Cádiz, ocurrido a finales de octubre de 2015, es revelador. En aquella ocasión la pareja de hombres, formada por un joven inglés y otro francés, fueron increpados por otros del entorno bajo el grito de : ‘¡Eres un maricón de mierda, ven que te voy a demostrar quién es un macho de verdad!’, cuando quisieron salir a la defensa de una joven que estaba siendo acosada por el grupo homofobo. Un agresor le propinó un fuerte golpe en un ojo a uno de ellos  y la rotura de sus gafas, siendo trasladado posteriormente al Hospital del Mar de Cádiz. MCI incluye entre sus reivindicaciones al Gobierno de España la constitución de "una Oficina Nacional contra los delitos de odio,  aprobar las bases para un Plan de Acción Integral  y aplicar en profundidad  toda la legislación contra la discriminación y toda forma de intolerancia", además de promover el cierre páginas en Internet que "promuevan el discurso y delitos de odio, la discriminación o la violencia xenófoba, racial, antisemita, islamófoba, antigitana, homófoba, neonazi , etc".