En su intervención en el curso de verano de la Universidad de Málaga 'El papel de lo privado en la gestión de lo público', celebrado en el campus de Excelencia Internacional (CEI) Andalucía TECH, la titular andaluza de Salud y Bienestar Social ha subrayado la eficiencia del sistema sanitario público andaluz. En este sentido, ha destacado los resultados del estudio 'Desarrollo autonómico, competitividad y cohesión social en el sistema sanitario', del Consejo Económico y Social, que sitúan a Andalucía como la comunidad con menor gasto por habitante y que resaltan que es la única de las cuatro comunidades de mayor tamaño que tiene un crecimiento del gasto sanitario inferior a la media nacional.

Cartera de servicios más amplia
Montero ha recordado que el gasto per cápita en sanidad no supera los 1.300 euros, deuda incluida, "una cifra por la que ninguna otra compañía pública o privada ofrecería un aseguramiento de la salud, teniendo en cuenta que en Andalucía contamos con la cartera de servicios más amplia del Sistema Nacional de Salud o mejores resultados que la media nacional en aspectos como listas de espera quirúrgicas o indicadores de calidad".

Uso racional
En concreto, ha citado la importancia de las políticas de uso más racional de los recursos, como son la promoción de la cirugía mayor sin ingreso y de la ambulatoria, que permiten al paciente irse de alta a su casa en el mismo día y producen más de 300 millones de euros anuales de ahorro; el uso racional de los medicamentos y el fomento de la prescripción por principios activos, con ahorros de mil millones de euros en la última década; y las plataformas provinciales de contratación, que permiten aprovechar la economía de escala y evitan unos 100 millones de gasto al año.

Eficiencia
En esta política de eficiencia también ha influido la descentralización de las compentencias sanitarias, la implicación de los profesionales en la gestión a través de unidades de gestión clínica (ya hay más de un millar en el SAS), o medidas como la reducción de visitas para renovar los partes de baja laboral (proyecto IT-21) y para la prescripción de medicamentos en enfermedades crónica, lo que ha supuesto un descenso de 1,3 millones de consultas en los centros de salud.

Colaboración público-privada
En su exposición, la consejera de Salud y Bienestar Social ha subrayado además que la colaboración entre el sector sanitario público y el privado es esencial para continuar avanzando y ha apostado por una ética común en ambos sectores que dé respuesta a la necesidad de un modelo económico diferente que viene siendo demandado por los ciudadanos.