Alfonso Guerra ha participado hoy en Sevilla en un reparto de propaganda política socialista, dado que figura como número uno de la candidatura socialista al Congreso por la circunscripción sevillana. En este escenario, ha manifestado que él mismo no cree en una "relación directa" entre la renuncia de ETA a la violencia y los resultados que los socialistas cosechen en las próximas elecciones generales, fijadas para el 20 de noviembre. No obstante, ha precisado que "si en algo afectara" tal extremo, "afectaría en positivo".

"Triunfo de todos"
Para Guerra, el abandono de la violencia por parte de la banda armada "es un triunfo de todos, especialmente de la sociedad vasca", si bien desde su perspectiva, "por más que se empeñen algunos, no podrán ocultar que ETA se rinde bajo un Gobierno socialista" y "precisamente el que en los últimos años más ha trabajado para acorralar a la banda es ahora el candidato del PSOE".

Defensa de que "se deja de usar la violencia"
Pero sobre todo, Guerra ha defendido que "lo más importante" del comunicado de la organización terrorista es "la frase en la que se dice que se deja de usar la violencia". "Lo demás es ropaje viejo, retórica antigua que no hay que atender". "No hay nada que negociar, nada que pagar", ha dicho el histórico dirigente socialista en cuanto al futuro de la banda armada, pues como ha señalado, lo necesario es "aplicar la Ley", sobre todo porque los terroristas "han decidido dejar de matar porque están acorralados, contra la pared y no pueden hacer otra cosa".

Nostálgicos del Franquismo
Por último, Alfonso Guerra ha considerado que el anuncio de ETA ha sido algo "muy esperado por toda la gente, salvo por algunos nostálgicos del franquismo. Hay gente que le gusta aquella época y la banda era el último vestigio", ha dicho.