Cine y videojuegos: dos medios culturales que a lo largo de los años han evolucionado de forma simbiótica, haciendo propias determinadas características para mejorar aspectos comerciales y/o narrativos. Pese a los muchos lugares comunes que poseen ambos medios, es muy complicado encontrar un producto que recoja lo mejor del cine y lo mejor del videojuego para dar forma a una suerte de híbrido totalmente satisfactorio para el consumidor. Muchos lo han intentado: Desde el boom de las aventuras de vídeo de los 90 hasta las faraónicas producciones de Quantic Dream, compañía francesa que, dirigida por el visionario David Cage y amparada por la portentosa billetera de Sony llevaron a PS3 dos superproducciones de la talla del Hollywood más ambicioso: Heavy Rain y Beyond: Dos Almas. Estos dos títulos hacían uso de la última tecnología y técnicas propias del lenguaje cinematográfico para llevar al espectador-jugador un producto en apariencia espectacular y cargado de posibilidades, pero simplista y lineal en su práctica. Las mediocres críticas cosechadas por los dos últimos títulos de Quantic Dream no desanimaron a otros creativos que, como Cage, querían fusionar con éxito dos medios como los videojuegos y el cine. Así, mejorando las mecánicas de este tipo de “películas interactivas” y ensamblándolas en un subgénero de terror tan popular como el slasher, Until Dawn llega con la firme voluntad de convencer a todos aquellos que aseguran que cine y videojuegos nunca podrán darse la mano. Aunque, a lo largo de la aventura, la trama de Until Dawn se retuerce para sorprender al jugador (por lo que evitaremos todo tipo de spoilers), el comienzo de la obra de Supermassive Games resultará familiar a cualquier aficionado al slasher: un grupo de adolescentes se reúne en una cabaña perdida en la montaña, un año después de un primer encuentro en el que una broma pesada se saldara con la muerte de dos chicas. Entre los ocho protagonistas de Until Dawn se encuentran los típicos personajes de películas de este subgénero, como Halloween o Scream: el graciosete, la chica impertinente, la amante de la naturaleza, el chico tímido y enamoradizo; de forma totalmente premeditada, Supermassive Games pone frente al jugador un escenario que conoce muy bien, dándole una sensación de seguridad que acentuará la posterior inquietud una vez se desarrolle la trama. Al igual que en títulos como Life is Strange o algunos de los últimos juegos de Telltale, el eje argumental y jugable de Until Dawn es el conocido como Efecto Mariposa, es decir, el hecho de que las decisiones que tome el jugador repercutirán en posteriores acontecimientos de la aventura. A diferencia del torpe uso que David Cage daba de esta mecánica en sus últimas obras para PS3, Supermassive Games consigue que el jugador medite (cuando el tiempo lo permite) sus decisiones, ya que las mismas tendrán un peso determinante en el futuro de los ocho inquilinos de la cabaña. La búsqueda de coleccionables, nuestra habilidad a la hora de superar diversos quick time events, así como otra serie de decisiones de tipo argumental determinarán cuántos integrantes del grupo de amigos llegará vivo al amanecer. A diferencia de lo visto en títulos como Heavy Rain, Until Dawn no da al jugador la posibilidad de enmendar sus errores y repetir determinados capítulos hasta haber superado la partida completa, por lo que, en esta ocasión, un error o una mala decisión pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte de alguno de los integrantes de la aventura. Un claro aliciente para rejugar aquellos capítulos con los que no estemos satisfechos tras presenciar el desenlace de los acontecimientos, y de esta forma poder disfrutar de escenas alternativas y que quizás durante la primera partida se pasaron por alto. Por supuesto, no estamos ante un juego de infinitas posibilidades: el buscado “Efecto Mariposa” se acaba traduciendo en una versión digital de los libros “Elige tu propia aventura”, es decir, las decisiones del jugador abrirán una serie de ramificaciones que llevarán a una serie limitada de consecuencias. La mecánica más bien pasiva de Until Dawn, limitada a la exploración lineal y a la superación de quick times events, no emborrona la experiencia de juego al funcionar a las mil maravillas para generar la esperada atmósfera de terror que Sony prometía durante la campaña de promoción. El inteligente uso de las cámaras, acompañado del pasmoso apartado gráfico y sonoro convierte una partida de Until Dawn en una experiencia similar a la del pasaje del terror de feria, donde el medido uso del susto invita a continuar a pesar de todo a través de oscuros y amenazantes escenarios. En esta ocasión, Supermassive Games ha conseguido dotar de interactividad a la clásica película de terror adolescente de forma certera, poniendo el peso de la vida de los ocho protagonistas en las manos del jugador, todo ello envuelto en un apartado gráfico que impone una total inmersión a todo aquel que se acerca. Un caramelo para los amantes del subgénero slasher y una muy buena oportunidad de jugar a algo distinto a la par que divertido en PS4. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]Until Dawn[/cita]   portada Plataforma probada: PS4 Desarrollador: Supermassive Games Distribuidor: Sony