El fin de la huelga de limpieza de Málaga parece que está más cerca, aunque aún continuará durante este lunes, llegando ya a su séptima jornada y con más de 3.000 toneladas de basura en las calles. Será la asamblea de trabajadores la que decida si se pone fin al paro. Mientras, la previsión de visitas para esta Semana Santa es de 350.000 personas. Con las fiestas a la vuelta de la esquina aumenta la presión en favor de un acuerdo. Así lo ha entendido el propio alcalde Francisco de la Torre al ponerse este domingo al frente de las negociaciones con los huelguistas. "Hay bastante acuerdo", en palabras del alcalde, Francisco de la Torre, quien ha pedido  "responsabilidad" a la plantilla. No obstante, la asamblea de trabajadores decidirá este lunes si los puntos puestos sobre la mesa son suficientes para desconvocar el paro. Por el momento, el presidente del comité de empresa, Manuel Belmonte, ha subrayado al final de la reunión que "no hay ningún documento firmado". Tras una maratoniana jornada de reuniones entre el comité de empresa y el equipo de gobierno municipal, con el alcalde a la cabeza, que comenzó en la mañana del domingo y finalizó en la madrugada ya de este lunes, las partes han puesto sobre la mesa un principio de acuerdo. Según lo acordado, el descanso los fines de semana sería una realidad desde este mismo 2016 y también en 2017. Por otra parte, se elimina la cesta de Navidad, aunque se establece crear un fondo social dotado con 30.000 euros para atender las necesidades que puedan tener las familias de los trabajadores. En concepto de la llamada paga de productividad --considerada una parte salario al sumar incrementos anteriores del IPC--, en 2016 cada trabajador recibiría 276 euros --ya contemplados en la extra de septiembre-- más 433 euros en once mensualidades, no ligados a ningún concepto de no absentismo, y en 2017, año para el que el Ayuntamiento, tras el rechazo del comité, retiró el condicionante de la productividad, 867 euros distribuidos de igual forma más los 276 euros. Respecto a las vacaciones, para 2016 se mantiene que sean 15 días de mayo a octubre y los otros  21 días a disfrutar durante el resto del año, mientras que para 2017 se contemplan ocho grupos de una quincena entre junio y septiembre. CONVENIO COLECTIVO Una oferta que tendría un coste de unos tres millones de euros en el presente año y de casi cinco millones en 2017, ha estimado el alcalde, quien ha incidido en la necesidad de que este principio de acuerdo permita llegar a un convenio colectivo con vigencia 2013-2017. De hecho, ese es uno de los requisitos del equipo de gobierno municipal. "Queremos un camino que sea claro, seguro, estable, con un documento con una duración temporal marcada y que sea inscrito por todas las partes en el registro de convenios", ha expuesto el regidor, de modo que se eviten los problemas surgidos con el principio de acuerdo que permitió la desconvocatoria de la huelga de diciembre de 2013. Sobre el futuro de la empresa, cuyo contrato termina en abril de 2017, De la Torre ha señalado que después de Semana Santa tendría que abordarse este asunto: "no deberíamos dilatar más la reflexión entre todos los grupos políticos, los trabajadores y la ciudad en general para escoger la mejor fórmula para, por un lado, garantizar la tranquilidad de los trabajadores y, por otra, una mayor calidad del servicio". Por su parte, el presidente del comité de empresa, ha indicado que a última hora de la tarde de este lunes se convocará a los trabajadores en las instalaciones de Los Ruices para que "decidan ellos si aceptamos o no, si seguimos en la huelga o firmamos". "No hay ningún documento firmado", ha dejado claro a los periodistas el representante sindical, añadiendo que "ha habido peticiones solicitadas que están ahí, pero tienen que decidir los trabajadores".