Si algo caracteriza a Emmanuel Macron es lo expeditivo que resulta en sus iniciativas gubernamentales y legislativas. Este miércoles ha anunciado la creación de una ley para luchar contra la proliferación de noticias falsas durante el periodo electoral. Noticias que, claro, siempre han existido, pero lo que no han tenido hasta ahora ha sido el altavoz de las redes sociales.

El propio Macron fue víctima de una noticia de ese tipo, que afirmaba que el actual presidente de Francia tenía cuentas opacas en un paraíso fiscal, propagada por la televisión rusa RT y la agencia de noticias Sputnik. Su contrincante política, Marine Le Pen, añadió después, sin pruebas, que Macron habría colocado fondos en una cuenta de Las Bahamas. El mandatario se querelló contra quienes difundieron estos datos, y acusó al régimen de Putin y al nacionalismo europeo de fomentar este tipo de prácticas para desestabilizar las democracias de la Unión.

Se podrán eliminar cuentas y bloquear webs

Macron ha anunciado que presentará la letra pequeña de la nueva “en las próximas semanas”, pero su objetivo, explica, es "proteger a la democracia" de la "propaganda articulada con miles de cuentas en las redes sociales". Así, los contenidos en Internet no tendrán “durante el periodo electoral, las mismas reglas”, exigiendo más "transparencia sobre todos los contenidos patrocinados”, de manera que se haga pública “la identidad de los anunciantes y de quienes los controlan”. Además, se revisará el modelo vigente sobre los canales de radiotelevisión públicos.

Y si se produce una propagación de noticias falsas, ésta se podrá denunciar de urgencia ante el juez, y éste tendrá potestad para ordenar la supresión del contenido, la eliminación de la cuenta del usuario o incluso el bloqueo de la página web difusora de las informaciones. De igual manera, se dará potestad al Consejo Superior de lo Audiovisual para intervenir contra “cualquier intento de desestabilización por televisiones controles o influidas por Estados extranjeros”.

Para Macron, "todas las voces no valen lo mismo", y menos en un momento en el que "nunca ha sido tan fácil pretender pasar por periodista" y en el que "hemos dejado que la confusión se instale por quienes explotan el relativismo absoluto".

Preocupación en toda Europa

El desvelo de Macron es compartido. Alemania ya aprobó una ley que requiere a las redes sociales a eliminar rápidamente las noticias falsas y el contenido de odio. La propia Comisión Europea ha empezado a discutir sobre una posible regulación general que pueda ayudar a evitar estos problemas en redes sociales.