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Ocho nombres son más ricos que la mitad más pobre del mundo

Mar, 17 Ene 2017

Es una especie de refrán habitual, que los datos confirman. Los más ricos son cada vez más ricos, y lo más pobres son cada vez más pobres. Independientemente de crisis y brotes verdes. El propio Obama lo denunció en su discurso final ante la Asamblea de las Naciones Unidas en septiembre de 2016: “Un mundo en el que el 1% de la humanidad controla tanta riqueza como el 99% restante, nunca será estable”.

La confederación internacional Oxfam, que integran 17 organizaciones no gubernamentales que desarrollan acciones humanitarias en 90 países, viene a confirmarlo en su informe “Una economía para el 99%”.

Así, ocho nombres son más ricos que la mitad más pobre del mundo. “El crecimiento económico tan sólo está beneficiando a los que más tienen”, lamenta la organización. “El resto, la gran mayoría de ciudadanos de todo el mundo y especialmente los sectores más pobres, se están quedando al margen de la reactivación de la economía. El modelo económico y los principios que rigen su funcionamiento nos han llevado a esta situación que se ha vuelto extrema, insostenible e injusta”.

Oxfam demanda que, para reducir la brecha entre los más ricos y los más pobres, e incluso eliminarla, los gobiernos deben trabajar a favor de 99% de la población. No sólo competir, también cooperar entre sí. Las empresas también deben operar en beneficio de toda la población, así como acabar con la concentración extrema de la riqueza para acabar con la pobreza extrema. Una economía humana beneficiará tanto a hombres como a mujeres, indica el estudio.

Los países de renta baja pierden 100.000 millones de dólares por la evasión fiscal

Bill Gates, Amancio Ortega, Carlos Slim y Mark Zuckerberg son algunos de esos ricos, y poseen la misma riqueza que 3.600 millones de personas de todo el mundo. Esto significa que ocho personas acumulan una riqueza igual a 50% de la población mundial. Los 1.810 millonarios que figuran en la lista de Forbes poseen 6.500 millones de dólares, lo que equivale a la riqueza que ostenta 70% de la población más pobre en todo el mundo.

Además, compañías como Apple, Alphabet, Microsoft, Exxon Mobil y Facebook, entre 2015 y 2016, registraron más ingresos que 180 países juntos. La estrategia para incrementar los beneficios de estas empresas casi siempre implica una reducción salarial para los trabajadores, lo que alienta la ampliación de la brecha económica entre los grandes directivos y los trabajadores que trabajan para éstos. De acuerdo con el estudio de Oxfam, “las grandes empresas son un elemento vital de la economía de mercado, y cuando operan en beneficio de la población, constituyen un factor esencial para construir sociedades prósperas y justas. Sin embargo, cuando operan cada vez más al servicio de los ricos, las personas que más lo necesitan se ven privadas de los beneficios del crecimiento económico generado.

En cuanto a salarios, el salario de los trabajadores se ha estancado e incluso se ha reducido, a diferencia de los ingresos de los directivos y altos ejecutivos de las grandes compañías en todo el mundo. Es especialmente sangrante la brecha de género, las mujeres ganan entre 31 y 75% menos que los hombres a causa de la brecha salarial y de otras desigualdades económicas, y la posibilidad de que una mujer sea incluida en el mercado laboral sigue estando casi 27 puntos porcentuales por debajo de la de un hombre. Además, los directores generales de cualquier empresa enlistada en el índice FTSE 100 (publicado por el Financial Times), como AstraZeneca, Barclays y Unilever, gana lo mismo que 10.000 trabajadores de las fábricas textiles de Bangladesh. En 1970, en el Reino Unido, el 10% de los beneficios empresariales se distribuía entre los accionistas, mientras que en la actualidad éstos perciben 70%

Por otro lado, los países de renta baja pierden 100.000 millones de dólares como consecuencia de la evasión fiscal a través de paraísos fiscales.