División interna
Susana Díaz y Pedro Sánchez en una imagen durante la pasada campaña electoral.
Susana Díaz y Pedro Sánchez en una imagen durante la pasada campaña electoral.

Susana Díaz se prepara para el ‘Gran Combate’

Aunque puntualizando que opinan “a título personal”, muchos dirigentes andaluces del PSOE dan por seguro que esta vez la presidenta sí disputará el liderazgo a Sánchez

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Sáb, 24 Sep 2016

“Esto no tiene arreglo”. Es el dictamen de un dirigente andaluz sobre la crisis interna del Partido Socialista que enfrenta al secretario general, Pedro Sánchez, con la mayoría de dirigentes territoriales a cuya cabeza todo el mundo sitúa a Susana Díaz, la presidenta de la Junta de Andalucía y único nombre que se ha barajado hasta ahora como posible inquilino de Ferraz en sustitución de Sánchez. “Todo apunta a que estamos ante una situación irreconciliable”, insiste el mismo dirigente tras recordar que no habla en nombre del partido, sino “a título personal”.

He ahí, por cierto, una de las características de la guerra interna socialista: que es política, pero también es personal. En el PSOE andaluz no albergan ninguna duda de que Pedro Sánchez es secretario general del PSOE porque Susana Díaz convenció a los militantes andaluces de que era la mejor opción para dirigir el partido. Si era eso lo que entonces, cuando se celebraron las primarias hace un año, pensaba Díaz, desde luego ya no lo es. La dirigente andaluza está hoy convencida de que su apuesta por Sánchez fue un error: pero si el error fue responsabilidad suya, deshacerlo también lo es. Y ella lo sabe.

“¿Un congreso ahora? ¡Qué locura!”

La nomenclatura socialista andaluz da por seguro que la confrontación con Sánchez no solo es inevitable, sino inminente. ¿Y dónde se medirán las fuerzas? “Será en un congreso del partido, aunque antes pueden medirse en una votación del Comité Federal”. ¿Un congreso federal ahora? “No, ahora sería una locura”.

En la organización andaluza están convencidos de que Sánchez no conseguirá los apoyos suficientes ni para formar “el Gobierno imposible” que pretende ni para imponer su “disparatado calendario” de celebrar el 23 de octubre primarias para elegir al secretario general y el 2 de diciembre congreso federal. ¿Pero no podría ganar Sánchez una votación sobre ello en el Comité Federal del próximo sábado? “El Comité Federal ya no está con la dirección”. ¿Pero no conduce todo ello o bien a nuevas elecciones o bien a dejar gobernar al PP? El interlocutor guarda silencio al otro lado del teléfono.

Otros dirigentes están convencidos, en cambio, de que el Comité Federal encontrará alguna salida para evitar terceras elecciones. ¿Pero ello tendría un elevado coste interno, no? “Ya no hay nada de lo que hagamos que no tenga un elevado coste”.

‘Solo puede quedar uno’

Las personas del partido en Andalucía consultadas por este periódico coinciden en que esta vez Susana Díaz dará la batalla y que si no lo ha hecho hasta ahora ha sido porque los tiempos orgánicos y electorales no la acompañaban. “Solo puede quedar uno”, sentenciaba con ironía cinematográfica una de ellas. ¿Pero cómo y dónde se sustanciará la batalla? Cuando se formula por teléfono esta pregunta, también se hace el silencio al otro lado de la línea.

Un dirigente aventura que solo hay tres escenarios posibles: la convocatoria de un congreso del partido en las fechas propuesta por Sánchez (descartada); el apoyo a ese “Gobierno raro” que propone Ferraz (descartado); la dimisión de la mitad más uno de los miembros de la Ejecutiva Federal, que abocaría a la formación de una gestora para dirigir el partido (difícil pero no imposible). ¿Ocurrirá esto último, es decir, habrá antes del sábado que viene rebelión en el seno de la dirección socialista o el ‘Gran Combate’ se pospondrá hasta el Comité Federal de ese sábado 1 de octubre? Sea donde sea la batalla, Susana Díaz comparecerá en ella. La suerte está echada. Todos en el partido contemplan, pesarosos y expectantes, el fulgor de las espadas. “Solo puede quedar uno”.