Sociedad

El perfil no oficial de Lesmes: juez de obediencia divina, habitual de FAES, defensor del indulto al kamikaze de Valencia...

La última polémica del presidente del Poder Judicial: su viaje a Roma al frente de una delegación para la investidura de los nuevos cardenales, entre otros, el ultra Sebastián

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Lun, 3 Mar 2014

Carlos Lesmes, nuevo presidente del CGPJ, jura su cargo ante Alberto Ruiz Gallardón, y el rey. Foto EFE



Otra vez por aquí. Hoy continuamos para todos vosotros reconstruyendo los perfiles no oficiales de los genoveses que ocupan los primeros lugares del escalafón institucional del Estado y que Rajoy ha tenido a bien colocar y que además se ajustan
a su lógica determinista según la cual estos puestos están reservados a las buenas familias y estirpes reconocidas y reconocibles.

Por aquí han pasado otras 4 autoridades de primera línea de mando. Desde el cualificado militante adscrito a la presidencia del Tribunal Constitucional,  Francisco Pérez Cobos; pasando por los no menos cualificados Presidentes del Congreso y del Senado, Jesús Posada, hijo del camarada Cacho  y Pio García Escudero, hijo del IV Conde de Badarán. Hasta el cineasta a tiempo parcial Eduardo Torres-Dulce,  que tiene su nomina, su coche oficial, escoltas y gastos de representación en la Fiscalía General del Estado.

Y como no podía ser de otro modo, tocaba ya traer por esto lares a la quinta autoridad del Estado que viste toga y preside desde diciembre pasado simultáneamente el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial. Responde al nombre y apellidos de Carlos Lesmes Serrano y para los que solo se creen a pie juntillas las biografías oficiales pueden pinchar aquí y a otra cosa.


Sin embargo para los que de oficio son más incrédulos y más exigentes y apenas se creen lo que se publica en el BOE y mucho menos la propaganda que se emite desde la mayoría de los medios de comunicación que tienen sus cuentas de resultados pendientes del visto bueno de la repipi de la Vicepresidenta del Gobierno hemos seleccionado y subrayado algunos de los flecos menos conocidos de su currículo. Hete aquí el resultado:

Damos por bueno que nació en Madrid en 1958. Como cuenta las crónicas de sociedad, en diciembre de 1983 se casó en la iglesia de San Francisco de Borja de  la capital del Reino con la señorita Marieta Mansilla y que ofició el enlace el Padre Matos, SJ. El novio acababa de lograr plaza como Fiscal y todo un futuro profesional se le abría por delante.

Desde entonces , ha ejercido 10 años de fiscal, 8 en servicios  especiales como Alto Cargo de los gobiernos de Aznar y 12 años de magistrado. Es decir, 30 años cotizando a clases pasivas.

Sobre sus 8 largos años de colaboración con todos los ministros de Justicia que se sentaron en el Consejo de Ministros presidido por el hoy ex presidente del Gobierno y cajero automático activo, el poliglota de Aznar apenas se sabe algo.

Consta que fue Mariscal de Gante, hoy consejera en el Tribunal de Cuentas y entonces Ministra la que perpetró con su firma el Real Decreto del 24 de mayo de 1996 por el que pasó a ser Director General de la Oficina de la Objeción de Conciencia. Tras 4 años de ir y venir en su coche oficial sustituyó a Juan Ignacio Zoido, hoy Alcalde de Sevilla y defenestrado Presidente del PP en Andalucía, al frente de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia. Allí aguantó algo más de 4 años viendo pasar a su mentor Ángel Acebes y a su sustituto José María Michavila, siendo cesado finalmente por el socialista Juan Fernando López Aguilar.

A partir de su vuelta a la toga hasta su nombramiento como Presidente del CGPJ y Tribunal Supremo, Lesmes ha centrado básicamente sus actividades en participar en sentencias variopintas, dar conferencias, cursos y cursillos, más o menos retribuidos y conciliables con el horario de oficina y de paso, como quien no quiere la cosa, asistir como coordinador o participante según se ha publicado, al menos, a 16 cursos organizados por FAES, la fundación genovesa de cabecera, entre los años 2003 y 2010.

Es decir, mientras firmaba sentencias sacaba unas horas de su apretada agenda para acercarse a inyectarse en vena ideológica las reformas que principalmente sobre el área de la justicia y sus alrededores se planificaban en los debates de la ultraconservadora FAES. Reformas que como la laboral, auspiciada por el hoy Presidente del Tribunal Constitucional,  han sido fielmente llevadas a la practica tras regresar los genoveses al Gobierno de la mano de Rajoy. Todo queda en casa.

Sobre sus sentencias en hora de oficina, nada que llame la atención excepción hecha de su entusiasta defensa como ponente para que Sortu fuera ilegalizado y que acabaría siendo anulada por el Constitucional y su no menos defensa apasionada  en solitario para que fuera indultado el kamikaze de Valencia, asunto que afectaba casualmente al hijo del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

Pero sin duda, su nombre brilla con luz propia desde que fue elegido en Diciembre séptimo Presidente del CGPJ.Desde entonces no ha parado, eso sí básicamente por lo bajini. Ha escrito cartas cuestionadas por sus tintes machista; se ha rodeado de fieles consejeros, tan genoveses como el que más,que se han blindado en los órganos de gobierno del Consejo; apenas ha dado señales de vida ante los medios de comunicación; ha recriminado a los jueces que firman manifiestos que no le agradan y, para fin de fiesta, como hiciera uno de sus antecesores, el inefable Carlos Dívar, ni corto ni perezoso, se ha puesto por delante sus profundas convicciones religiosas, y al frente de una nutrida Delegación oficial , eso sí, a gastos pagados, se ha trasladado a la ciudad del Vaticano.

De nada han servido las protestas de Jueces por la Democracia como tampoco que con su presencia se ponga en cuestión el carácter aconfesional del Estado y la independencia del poder judicial. Han podido más sus creencias que su toga.

Dicho y hecho. La delegación a cargo del contribuyente se plantó el sábado 22 de febrero en la basílica de San Pedro para vitorear el nombramiento de 19 nuevos cardenales, entre ellos. Fernando Sebastián, más conocido por sus recientes declaraciones homófobas y contrarias a los derechos de la mujer que por su labor a favor de los más débiles.

La delegación encabezada por Lesmes no cabía en un microbús. Le acompañaban el embajador de España ante la Santa Sede, el opusdino Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga; el no menos ultra católico, apostólico ,romano, Barón  y Secretario de Estado para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo; También se dejaron caer, sin tocarle ni el reintegro, otro secretario de Estado, el de Seguridad, Francisco Martínez Vázquez; y el aún vicepresidente del Parlamento Europeo y ultra por convicción , Jaime Mayor Oreja.

El resto de “gorrones institucionales“, coloquialmente hablando, estaba integrado por el diputado genovés Eugenio Nasarre; el senador por Navarra, José Ignacio Palacios; el director general de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones, Ángel Llorente; el director de las Relaciones con la Santa Sede, Gabriel Ferrán; el alcalde de Calatayud, el genovés José Manuel Aranda Lassa junto a su primera teniente, María Mercedes Sarrate de Castro. Cerraba el pelotón el director del Instituto Cervantes, Sergio Rodríguez López-Ros. Sobre sus costes de todo tipo y condición nada se sabe ni sospechamos esté previsto que se le traslado a sus sufragadores pasivos.

En fin, Carlos Lesmes Serrano es quien tu prefieras que sea : el de currículo oficial que se puede encontrar en  cualquier web oficial o el que te acabamos de encontrar. Compara y elige el mejor.

 

Marisu Moreno es subdirectora de elplural.com