El Telescopio

Análisis de 'Persona 5'

Las contradicciones de la sociedad japonesa en un videojuego imprescindible

Víctor Moyano / Elsotanoperdido
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Vie, 21 Abr 2017

Conocemos de sobra a los grandes referentes del rol tradicional japonés. Superproducciones como Final Fantasy o el esperadísimo Dragon Quest X acaparan la mayor parte de la atención de una comunidad que espera, como agua de mayo, sumergirse en mundos fantásticos e impredecibles para vivir incontables aventuras. Pero, más allá de los títulos más conocidos, existe una serie que levanta pasiones entre los amantes de este popular género. Hablamos de la serie Persona, una sección más de la franquicia Shin Megami Tensei que, gracias a su buen hacer, ha logrado hacerse un hueco entre las grandes franquicias proponiendo un estilo de juego único en el mercado.

Ocho años han tenido que pasar para que un nuevo Persona llegue a las tiendas especializadas. Después de un inolvidable Persona 4 para PlayStation 2, Atlus vuelve a señalar las contradicciones y disfunciones de la sociedad contemporánea japonesa presentando una trama argumental madura y sin fisuras, que rompe con los cánones establecidos dentro del género y que, además, viene acompañada de multitud de opciones adicionales para el jugador. El regreso de Persona, ya disponible en las plataformas de sobremesa de Sony, pone en jaque las dicotomías del sistema y nos traslada a un mundo inhóspito y peligroso donde sólo podremos sobrevivir si utilizamos la fuerza que reside en nuestro interior. Comenzamos.

La vida del adolescente japonés y la carencia de justicia

La trama argumental de Persona 5 es, de lejos, el mejor ingrediente del conjunto. Sin saber las razones, comenzamos la aventura colándonos en un casino con el objetivo de robar sus tesoros más preciados. Desconocidos nos van guiando por el auricular –en una suerte de pequeño tutorial- mientras nos deslizamos entre las sombras acercándonos a la cámara acorazada, pero, contra todo pronóstico, suenan las alarmas y somos derribados por un gran dispositivo policial que nos espera a las afueras del edificio. Encerrados en un zulo, nuestra abogada nos pregunta el porqué de los acontecimientos, dando paso así a un flashback que da inicio al juego.

En resumen, y sin ánimo de hacer ningún destripe argumental, comentaremos que nuestro protagonista –al que daremos nombre y apellidos- es trasladado a un barrio de Japón por haber impedido una agresión machista en una noche cualquiera. No sabemos a ciencia cierta qué ocurrió durante la agresión, pero comenzamos a sospechar que la justicia no está de nuestra parte. De hecho, éste será uno de los grandes temas del guion.

En cualquier caso, nuestro nuevo hogar no será otro que el altillo destartalado del Café Leblanc, un negocio regentado por un amigo de la familia que tampoco nos tiene demasiado aprecio. Sojiro insiste en que debemos mantener un comportamiento modélico, ya que sino no tendrá más remedio que ponernos de patitas en la calle. También nos recomienda pasar desapercibidos, algo que, como es natural, nos encargaremos de incumplir.

Como adolescentes, nuestro objetivo será asistir a clase y participar en las actividades que más nos interesen. Sin embargo, de camino al instituto somos trasladados junto a Ryuji Sakamoto –otro alumno y futuro aliado- a una realidad alternativa denominada Metaverso. Aquí, el instituto se convierte en un palacio y uno de los profesores que conocimos el primer día está parcialmente disfrazado de rey. No entendemos nada, pero aun así decidimos explorar el castillo en busca de nuestra clase.

Durante la exploración somos atacados por los soldados del castillo y sentenciados a muerte, pero, en el último momento, el protagonista desata el poder oculto de su corazón invocando a su persona, la máscara de su corazón, salvando así su vida y la de Ryuji. Deciden salir del castillo, pero antes liberan a un extraño gato parlante de nombre Morgana, quien decide ayudarles en el futuro.

La lógica del castillo se explica a través del Metaverso. Esta realidad alternativa está creada por los deseos ocultos de las personas, y, en este caso, el castillo está creado por las pulsiones del profesor de voleibol del instituto, un personaje al que no le tiembla la mano a la hora de exprimir a sus alumnos y que además tiene deseos lascivos con una de sus alumnas.

En realidad, este castillo es la primera mazmorra del videojuego, y, nuestro objetivo, una vez tengamos libre acceso al Metaverso, será robar la esencia del deseo materializado. Más adelante iremos conociendo nuevas mazmorras dentro de esta distorsión espacio temporal, al mismo tiempo que conoceremos a los personajes que le dan vida y que tienen un impacto evidente dentro de la trama argumental.

Conciliando la vida social con la justicia propia

El sistema de juego parece complejo, pero en realidad está bastante bien organizado y permite mantener al jugador con objetivos durante todo momento. Por las mañanas iremos a clase –salvo en fin de semana-, mientras que por las tardes y las noches tendremos, siempre que no haya algún evento automático, tiempo libre para hacer las actividades que consideremos pertinentes.

Estudiar, hacer ejercicio físico, crear piezas de artesanía, quedar con compañeros de clase para estrechar vínculos, ver una película en el cine, matar el tiempo en los recreativos, entrar en el Metaverso o trabajar en un empleo a tiempo parcial, son algunas de las muchas opciones que el juego pone a disposición del jugador para los momentos fuera de la escuela. Por supuesto, cada actividad nos recompensa de manera automática: si estudiamos aumentará nuestra inteligencia, si hacemos ejercicio físico ampliaremos nuestra vida máxima, si reforzamos la amistad con algún compañero tendremos acceso a nuevas habilidades, etcétera.

El juego deja manga ancha al jugador para dedicar el tiempo libre a lo que quiera. Eso sí, hay que tener presente que, por causas del guion, es imprescindible superar la mazmorra activa antes de un día determinado, por lo que gestionar bien el tiempo y hacer todos los recados pertinentes –como por ejemplo comprar armas, mejorar la defensa o comprar comida curativa- es de vital importancia para que, llegado el momento, tengamos cierto margen para completar la mazmorra.

Buscando la máscara más poderosa

Como juego de rol, las batallas son importantísimas para el desarrollo de la aventura. En este caso, Persona 5 continúa con la fórmula de los combates por turnos al mismo tiempo que le añade numerosas opciones nuevas que lo hacen más dinámico y divertido. Cuando entremos en combate –sea embistiendo a un enemigo o siendo sorprendido por éstos-, aparecerán en escena tanto los protagonistas como sus personas. Cada persona tiene sus atributos, fortalezas y debilidades, y podremos atacar tanto con ellas –gastando puntos de magia- como con los protagonistas.

Uno de los elementos que marca poderosamente los combates son las debilidades. Atacar con fuego a un enemigo vulnerable a dicho elemento no sólo causará más daño, sino que lo dejará aturdido y seremos recompensados con un turno extra. Más aún, si aturdimos a todos los enemigos en el mismo turno pasaremos a una ofensiva más directa y podremos ejecutar un ataque conjunto que debilite aún más a los enemigos.

Pero la cosa no queda aquí, sino que más allá del ataque conjunto podremos negociar con los monstruos por su vida: podremos pedirles una suma de dinero, que nos den un objeto o, por último, perdonarles la vida a cambio de que nos entreguen su poder. Este último punto es imprescindible, puesto que el protagonista tiene la habilidad de invocar en combate a otras personas ajenas a la suya y la posibilidad de fusionarlas para crear monstruos más poderosos.

Belleza cosmopolita

A nivel artístico, el videojuego derrocha personalidad por los cuatro costados. El nivel artístico es una auténtica maravilla, tanto el diseño de los personajes como los entornos y mazmorras. Y lo mismo para la interfaz de usuario y los menús: todo queda muy claro y, al mismo tiempo, se presenta la información de manera fresca y única. Las secuencias de animación al estilo japonés también son de gran calidad, acentuando los momentos más intensos y emotivos de la trama argumental.

Por otra parte, los gráficos cumplen sobradamente. Si bien es cierto el primer momento es un poco desconcertante, ya que nada más tomar control sobre el protagonista comprobaremos que podemos traspasar a la gran mayoría de personajes que vemos en pantalla, entendemos que es una decisión tomada por el estudio para hacer que el jugador tenga mayor facilidad para moverse por los escenarios. De hecho, perderíamos más de un tren por las largas colas que se forman en el andén de la estación si no pudiéramos atravesar a los personajes.

La banda sonora, como siempre, suena con fuerza. El tema principal de la aventura vuelve a engancharse a nuestra cabeza como ocurrió con la introducción de Persona 4. Algunas melodías se repiten, pues son características de la serie, y las nuevas partituras acompañan perfectamente el ritmo de juego. Mención especial la tiene el doblaje japonés, que podremos descargar de forma gratuita desde PlayStation Network, aunque el título viene originalmente con las interpretaciones –fantásticas, también- en inglés.

Conclusiones

Persona 5 se ha hecho de rogar, pero la espera ha merecido mucho la pena. Nos encontramos delante de un videojuego inmenso en cuanto a contenido y horas de juego. La historia es sobresaliente, el apartado audiovisual una auténtica maravilla, y el sistema de juego engancha como pocos. Lamentablemente existe un gran defecto que echará por tierra todo lo expuesto en el análisis: el idioma. Persona 5 nos llega con subtítulos en inglés, y, en un videojuego miles de líneas de texto, esto supone una barrera imposible de superar para gran parte de la comunidad. Si no tenemos demasiada agilidad con el inglés corremos el riesgo de no entender el encanto de la obra, pero si de lo contrario no tenemos miedo a tirar de diccionario de vez en cuando, disfrutaremos de lo lindo con la obra de Atlus. En cualquier caso, estamos delante de uno de los videojuegos de rol más importantes de los últimos tiempos, y un firme candidato a juego del año para los amantes del género.

(By ElSotanoPerdido News and Videogames)