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La construcción de dos autovías en Ibiza, planificadas por el Gobierno de Jaume Matas, ha sido objeto de una petición de medidas cautelares ante el Tribunal Supremo balear por parte de la plataforma ciudadana No volem autopista, apoyada por 30.000 firmas. Según la plataforma, es un proyecto antiecológico e inoperante, ya que a su juicio la isla necesita "una estructura víal en red y mejor transporte público, y no autovías". Denuncian también los elevados costes del proyecto y supuestos intereses económicos ocultos que podrían involucrar al ex ministro de Exteriores, Abel Matutes, al que en algunos círculos, debido al gran número de propiedades que posee en la isla, se le conoce como el "padrino de Ibiza". Problema con las expropiaciones A la espera de que el Tribunal Supremo de Baleares se pronuncie sobre las medidas cautelares solicitadas, y que paralizarían la construcción de las autopistas en la isla, la plataforma No volem autopista continúa denunciando irregularidades. Según Antoni Panells, portavoz de la misma, “ya se ha adjudicado la construcción de la autopista –a la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC)- sin que se hayan llevado a cabo las debidas expropiaciones, porque el Gobierno balear tiene mucha prisa en comenzar las obras. Ya es el tercer proceso de expropiaciones que se inicia”. Historia de un convenio El Ministerio de Fomento, con Magdalena Álvarez a la cabeza, denunció el Convenio de Carreteras firmado por el Gobierno Balear presidido por Jaume Matas y el anterior Ejecutivo de José María Aznar "por incumplimiento de plazos y por licitar obras que excedían el presupuesto contemplado en el Convenio". El pasado 8 de marzo, el Ministerio de Fomento puso un nuevo convenio sobre la mesa. En el mismo se incluye la ampliación de las dos controvertidas carreteras, pero con las siguientes condiciones: que no sean autovías y que el proyecto sea licitado y realizado por el Ministerio de Fomento. El Gobierno Balear se ha negado a firmar el convenio y, por su cuenta, ha puesto en marcha el proceso de construcción de las autovías, con la modalidad de "peaje a la sombra". Modalidad que consiste en que la Administración contratante, en este caso el Gobierno balear, se compromete con la empresa adjudicataria a pagar durante los próximos 25 años la cantidad equivalente a lo que hubiera obtenido si cobrase peaje. Elevados costes Según Panells, “estas obras, además de antiecológicas e innecesarias, hipotecan el presente y el futuro de la isla durante los próximos 25 años, debido a la aplicación del peaje a la sombra”. Y se pregunta cuáles son los intereses ocultos que obligan al Gobierno balear a darse tantas prisas y no aceptar las propuestas del actual Gobierno nacional.
Para el diputado socialista Mateos, con la modalidad de “peaje a la sombra” , “dos autovías, absolutamente ilógicas, de unos 20 kilómetros, que costarían unos 50 millones de euros terminarán costando 800 millones”. Y se pregunta “¿por qué al PP le entran tantas prisas en adjudicar unas carreteras que, por convenio, tenían que realizarse en 2008, y no aceptan el nuevo convenio propuesto por el Gobierno socialista, en el que el Ejecutivo paga de forma íntegra las actuaciones de mejora en las principales vías?”. |