martes 9 febrero 2010

06/03/2006

   El Plural / Política

  POLÍTICA

"Abandonad toda esperanza"

Más fácil el Viaje al centro de la Tierra, de Verne, que el viaje al centro del PP

La Convención ha servido para certificar de nuevo que los planteamientos centristas no tienen futuro en el PP. Su viaje al centro carece de estación término. Dura desde la transición y es un viaje a ninguna parte.

La Convención, para los centristas -como Piqué o Gallardón-, ha sido como los trabajos de amor perdidos, de Shakespeare. No en vano fue Sarkozy -admirador de Aznar- el gran invitado de la fiesta. No lo fue el moderado Villepin, primer ministro galo, aunque ambos coincidan en el mismo partido. Rajoy, como presunto centrista, carece de crédito en el mercado de la coherencia.

El centro-derecha francés, representado por la Unión para un Movimiento Popular (UMP) es  bifronte. La sucesión  de Jacques Chirac se la disputan dos políticos de relieve: el primer ministro, Dominique de Villepin y el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, a su vez presidente de la UMP.  Villepin pasó al estrellato gracias a sus impecables intervenciones en la ONU contra la guerra de Bush.  Sarkozy  encarna la derecha dura, inflexible, cercana a determinados principios que, con otro formato, defiende Le Pen.

“Amigo de Sadam”
El invitado de honor de la Convención del PP de este fin de semana no ha sido Villepin, sino Sarkozy. A nadie ha sorprendido la elección. Ni en Francia ni en España. El PP de Aznar, Rajoy, Acebes y Zaplana recela de gentes como Villepin. En el imaginario colectivo de la derecha, Villepin figura como  “amigo de Sadam” porque se opuso a la invasión de Irak. Se trata de un conservador acomplejado, un progresista infiltrado, un centrista peligroso. O un Kerensky claudicante. O un Suárez legalizando al PCE, aunque el PP –especializado en apropiaciones indebidas- haya intentado apropiarse de su memoria.

Modelo Sarkozy
Sarkozy es lo contrario. Aparte de admirar a Aznar, Sarkozy  asume la teoría neocon de la derecha sin complejos. Ley y orden. O sea, que el futuro que pretendía dibujar la fiesta  a la americana del PP  -que hubiera encantado al amigo George-  pasa por el modelo Sarkozy. Dicho de otro modo, por  el modelo Aznar. Aquellos que soñaban, dentro del PP, o en sus alrededores mediáticos, con un giro hacia el centrismo, que se desengañen de una vez.

Una tomadura de pelo
El PP inició su viaje al centro cuando en la transición  Fraga hizo suya la cantinela centrista. Pero se la quedó Suárez y desde entonces, cada dos por tres, con las siglas AP o con las del PP -tanto monta, monta tanto-, anuncian que están a punto de emprender o que han emprendido ya el viaje al centro. Pero es un viaje que no tiene  estación término. Es un viaje a ninguna parte. Le fue más sencillo a Julio Verne diseñar su célebre Viaje al centro de la Tierra que al PP culminar su viaje simplemente al centro. Estamos ante un mero espejismo, una ficción. Probablemente, una inmensa tomadura de pelo. Sólo se movió el PP un poco hacia el centro cuando la aritmética parlamentaria le exigía pactar con CiU, CC y el PNV. Hace diez años. La ensoñación duró cuatro años y, a pesar de todo, estuvo plagada de episodios más propios de halcones que de palomas.

¿Sentir general?
Cada vez que no vociferan, ni insultan, ni se instalan en el catastrofismo, ni predican el fin de los tiempos o el fin de la unidad de España, ni se creen predestinados por Dios para dueños absolutos de la Patria -a la cual consideran su cortijo-, se oye un rumor más o menos tenue, protagonizado por ingenuos o por cínicos, especulando sobre el cambio de rumbo del barco genovés. Ayer, El País publicaba dos entrevistas con  Piqué y con Arenas en plan Arcadia feliz de Rousseau. Por cierto, conviene  tener presente que para la caverna Rousseau es un personaje sospechoso. Piqué afirmó: “El deseo de moderación es un sentir general en el PP”.

Rajoy, sin crédito
Nadie con dos dedos de frente puede creerse la aseveración de Piqué. Nadie la creía antes de la Convención. Después de la Convención, tampoco. El discurso de Rajoy fue un catálogo de tópicos. Sin crédito. Al margen de lo que Rajoy piense en su fuero interno -lo que equivale para entendernos al catalán que Aznar dice hablar en la intimidad-, carece de crédito en el mercado de la coherencia. “Si el deseo de moderación fuera –como sostiene Piqué- un sentir general en el PP”, a estas horas él y Gallardón cortarían el bacalao en las filas conservadoras. Pero no es así y la Convención no ha modificado un ápice la situación. Ahí van a seguir los Rajoy, Acebes, Zaplana o Mayor Oreja –a la sombra de Aznar- exhibiendo su radicalidad ideológica, su nulo sentido de Estado, su afán revanchista, su voluntad de venganza y su tendencia tan incorregible como insoportable a utilizar la mentira, la infamia, la injuria y la calumnia como instrumentos de la batalla política. La escuela Federico –partidaria de la disciplina inglesa- es el  referente para el PP.

“El infierno son los otros”
La Convención, a la vista de quienes esperaban síntomas de reforma interna, ha sido como los shakespearianos trabajos de amor perdidos. Mientras Aznar y Rajoy sujeten el timón, los moderados del PP deberán consolarse evocando el Infierno del Dante: “Abandonad toda esperanza”. Aznar –en el único pensamiento que debe de compartir con Sartre- está convencido de que “el infierno son los otros”. Con Zapatero a la cabeza. Y así no se va a ninguna parte, más allá de la autocomplacencia de una Convención.

INTRODUZCA SU OPINIÓN

Para aportar su opinión debe validarse como usuario registrado de El Plural a través del siguiente formulario.

Usuario     Contraseña   


¿Ha olvidado sus datos? Entre su dirección de e-mail en la casilla inferior y pulse enviar.

E-mail  


Si todavía no se ha registrado como usuario de El Plural, puede hacerlo de forma gratuita haciendo clic aquí.

Si tiene alguna dificultad técnica con su cuenta de usuario en El Plural, envíe un mensaje de correo electrónico a soporte@elplural.com con la descripción detallada de su problema y nuestro centro de soporte le responderá.

El Plural no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios en este foro.

Las opiniones se eliminarán pasados 30 días de la fecha de envío.

COMPRAS

elplural.com, 2007. Publicado bajo licencia Creative Commons