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Triple conexión La primera de ellas tiene que ver «con las empresas que materialmente llevan a cabo la construcción de las obras». Abel Matutes es consejero de FCC, adjudicataria de los trabajos de desdoblamiento de la carretera de Sant Antoni. La segunda conexión está relacionada con empresas que suministran de material las citadas obras». La Suministros Ibiza, una de las firmas del grupo Matutes, explota una cantera conjuntamente con MAB, encargada de parte de las obras. El tercer aspecto que, a juicio de la formación izquierdista demuestra la vinculación de Matutes son los proyectos urbanísticos que «se verán beneficiados de algunas singularidades del trazado de las autopistas y de algunos viales complementarios», en los que vuelven a aparecer intereses del empresario ibicenco y ex ministro en el primer gobierno de José María Aznar. A juicio de la coalición, esta «triple conexión» es «fácilmente demostrable», por lo que ha facilitado un número de cuenta para que el empresario abone la recompensa prometida. Además, la Consejera de Carreteras del Consell Insular es Estella Matutes, hija del ex ministro del PP, Abel Matutes. El reto de Matutes El jueves de la semana pasada, en un gesto que ha sido calificado en medios progresistas baleares como “caciquil”, el propio Abel Matutes convocó a la prensa para hacer público su reto: ofrecia 300.000 euros dinero para defender, según dijo, su “honestidad y la del grupo empresarial”. Matutes criticó la «insidia» y la «falsa imputación» de las personas que han reprochado su interés económico personal con las obras que se están llevando a cabo. En la rueda de prensa, el empresario ibicenco admitió que es consejero de FCC, la empresa encargada de las obras, pero dijo que eso no cuenta porque sólo cobra las dietas de su asistencia al consejo de esa sociedad, “unas o dos veces al año”. Carta a Jaume Matas El secretario general del PSIB-PSOE, Francesc Antich, remitió ayer una carta al presidente del Govern, Jaume Matas, solicitando la paralización de los proyectos de las carreteras de Sant Antoni y del aeropuerto de Eivissa, al asegurar que el clima de «enfrentamiento social» generado por estas infraestructuras está causando una «preocupante ruptura» que puede tener «efectos negativos» en la convivencia ciudadana de la isla de Eivissa, «que no siempre son fáciles de superar». |