Política
Juan Ignacio Zoido durante su toma de posesión como ministro del Interior
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EFE-Archivo

Una alcaldesa del PP se empeña en bautizar un parque con el nombre del ministro del Interior

Los socialistas ironizan con que siguiendo esos criterios ellos podrían haber rebautizado el pueblo como "Fregenal de Ibarra"

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Jue, 5 Ene 2017

Juan Ignacio Zoido acaba de desembarcar en el ministerio del Interior pero hay un municipio de Extremadura en el que ya van a bautizar un parque con su nombre. Se trata de Fregenal de la Sierra (Badajoz). No se trata de un pueblo cualquiera para el ministro. Algunos de sus vecinos explican que, aunque Zoido nació “circunstancialmente” en Montellano (Sevilla) e hiciera carrera política en Andalucía – fue alcalde de Sevilla y secretario general del PP andaluz–, sus orígenes familiares y buena parte de su infancia están allí. Pero eso no evita que la decisión de la alcaldesa popular Tina Rodríguez de ponerle el nombre del ministro al nuevo parque de la Avenida de España no haya “dividido” al pueblo por lo que representa y por las formas en las que se ha producido la decisión.

Empeño personal de la alcaldesa
Desde el PSOE de la localidad explican a ELPLURAL.COM que cuando gobernaron propusieron reconocer a Zoido como hijo adoptivo del municipio pero el gesto no tuvo ninguna respuesta por parte del PP, por lo que les sorprende que ahora se apresuren a darle un parque y además con la alcaldesa anunciando la medida por televisión, sin pasar por pleno y comunicándosela a los portavoces como una decisión unilateral, sin ninguna voluntad de consenso ni con la oposición ni en las propias filas populares.  

Abre una vía muy controvertida
Los socialistas de Fregenal no entienden las razones que ha dado la alcaldesa para tal distinción defendiendo las aportaciones de Zoido al pueblo desde sus responsabilidades públicas, ya que ha habido otros dirigentes que también han contribuido en ese mismo sentido y mucha mayor medida. En un comunicado insisten en que “hay razones suficientes para reconocer en Juan Ignacio la condición de frexnense que formalmente no tiene, pero no así para poner su nombre a un espacio público de nuestra ciudad, basándose en las gestiones realizadas en interés de Fregenal, ya que existen varios políticos sin vinculaciones especiales con nuestra ciudad, cuyas decisiones propiciaron inversiones millonarias en Fregenal y a ningún gobernante local, hasta ahora, se le ha ocurrido ponerles su nombre a ninguna vía ni espacio público”.

Los socialistas ironizan con lo que pasaría si todos los partidos siguieran el mismo criterio: “De esta manera, si a Zoido hay que ponerle un parque por sus gestiones y /o decisiones sobre el Juzgado y su intermediación con Sevillana para iluminar el Castillo, deberíamos haberle cambiado el nombre al pueblo por las inversiones propiciadas por Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Guillermo Fernández Vara y que tanto han contribuido a mejorar la vida de los frexnenses (Fregenal de Ibarra, por ejemplo, en vez de la Sierra): piscina, centro de salud, estación de autobuses, las barriadas Extremadura, Faustino Cordón, y Huerta de los Frailes, escuela infantil, gimnasios escolares, Avenida de la Paz, depuradora, potabilizadora, subvenciones a MAFRESA, Argal y un largo etc ...., posiblemente más de 100 millones de euros”.

“Es posible que la alcaldesa tenga muchas cosas personales que agradecerle a Zoido además de la obra del nuevo Juzgado y la iluminación del Castillo, pero eso debería ser personal y no dividir a un pueblo o pagarle favores personales en nombre de todos”, advierte el comunicado.

Fiesta para celebrarlo
A pesar de la polémica la alcaldesa (
que es la misma que se dio a conocer a nivel nacional por sus críticas a la enfermera Teresa Rodríguez) sigue adelante con su decisión y de hecho la oposición alerta de que ya ha convocado a bombo y platillo un acto para bautizar el parque en honor de Zoido para el 15 de enero, en lo que se prevé un acto multitudinario. Temen que lo que debería ser un acto de unión del pueblo, como una fiesta en torno a un parque, se convierta en un acto partidista.