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Se confirman las sospechas de que el maquillaje de la misa en honor a Francisco Franco es una maniobra de la Comunidad de la Santa Cruz del Valle de los Caídos para no perder subvenciones públicas.
Todo por las subvenciones Hace cinco meses, el Congreso de los Diputados aprobó una normativa para retirar los fondos a cualquier institución privada, incluida la Iglesia, que en octubre conservase simbología franquista. Estaba claro que el Valle, al ser Patrimonio Nacional, no corría peligro. El problema lo tendría la Abadía benedictina del padre Anselmo Álvarez, que cada 20-N celebraba misas multitudinarias para honrar la memoria de Francisco Franco y Primo de Rivera, fallecidos en esta fecha.
Maquillando la liturgia Muy frecuentemente, esta ceremonia degeneraba en concentraciones de nostálgicos del fascismo y, previsiblemente para curarse en salud, el padre Anselmo la desconvocó convirtiéndola en un “acto de exclusivo sentido religioso” en honor a todos los caídos a celebrar el 3 de noviembre. Seguiría haciendo, eso sí, una mención al dictador el 20N en la misa conventual de las 11 según informó ABC, que publicó una carta del abad en su tercera página, un editorial, y una noticia titulada “La Fundación Francisco Franco no convocará más funerales en el Valle de los Caídos”.
La Fundación rectifica Precisamente, la polémica ha surgido por esta última información. La misma Fundación ha aclarado en su web que sí secundarán la misa, aunque, claro está, en las condiciones expuestas por el padre Anselmo. Es decir, que en el sitio online de los franquistas se invita a dos liturgias en lugar de a una. La convocatoria es escueta: “En el Valle de la Santa Cruz funeral por todos los caídos el 3 de noviembre y la memoria litúrgica for Pranco (sic) y José Antonio en la misa del 20”, reza.
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