El PP -durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero- apoyó la llamada “rebelión cívica”, promovida por el entonces presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz. Eran los tiempos en los que la derecha boicoteaba salvajemente el proceso de paz para el País Vasco. Era la época de las manifestaciones multitudinarias -presuntamente patrióticas- que cargaban de forma miserable, cada dos por tres, contra el presidente del Gobierno, acusándole de ser amigo o cómplice, como mínimo, de los terroristas.
Más de 1.200 personas asistieron ayer a la primera jornada del V Foro de las Ciudades de Fuenlabrada, dedicado a las energías del siglo XXI. El urbanismo social y equilibrado, dentro de un modelo energético sostenible, centró su acto inaugural. La organización pretende proponer un modelo que ayude a salir de la crisis energética existente.
El ex vicepresidente del Gobierno y actual presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, Alfonso Guerra, analizó ayer públicamente la crisis económica, “que afecta al mundo entero”, ligada al problema energético que se padece en la actualidad. Su diagnóstico se resumió en que “el control de la economía ha pasado de las salas de juntas de las empresas a los casinos financieros”.
11 de marzo de 2004. Ciento noventa y dos personas son asesinadas en Madrid por la banda terrorista Al Qaeda. Entre las víctimas decenas de trabajadores, estudiantes, inmigrantes… que habían cogido el tren esa mañana para dirigirse a sus puestos de trabajo o a la Universidad. Tres días después, tal y como ya pronostican algunas encuestas, el Partido Socialista gana las elecciones y el Partido Popular, empeñado esos días en hacer creer a la población que el atentado era autoría de ETA, comprueba que los españoles no habían perdonado a José María Aznar su incursión en la Guerra de Irak.