17/06/2009
El Plural / Art. Opinión
ART. OPINIÓN
La Isla
La nobleza ‘popular’ de colaborar con ETA
La defensa de una colaboradora de ETA por parte del vicepresidente del PP andaluz y alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, ha puesto en evidencia la doble vara de medir que tiene la derecha sobre el terrorismo.
Resulta inaudito escuchar a tan alto representante del principal partido de la oposición en España y Andalucía argumentar que “tan sólo” tiene “cosas positivas que decir” de una mujer que se ha dedicado en Huelva a dar cobijo a etarras y a sus familias. No estamos hablando aquí de una marujona inocente, pues se trata de una ecologista con un pasado sindicalista en la UGT y político en la ORT. De hecho, ella ha expresado que ha ayudado sin importarle que los susodichos fueran de ETA o no.
Es cierto que resulta un tanto injusto, por muy asesinos que sean los presos, tener que cumplir condena a mil kilómetros del País Vasco, sobre todo para los familiares, que han de cruzarse de arriba a bajo y viceversa toda España para estar cada equis tiempo un rato con esos que, aún siendo etarras, son los suyos.
Pedro Rodríguez ha caído en una grave y bochornosa irresponsabilidad al valorar en los términos en los que lo ha hecho la supuesta valía de esta onubense colaboradora de ETA. Le ha faltado tiempo al ‘popular’ para recordar que él mismo le entregó una condecoración a Juana Orta, una vecina de la barriada del Rocío de Huelva, y que este alcalde de la derecha ha elevado a la categoría de “persona noble”, cuya vida parece que está plagada de “gestos humanitarios”. Dejemos ahora a un lado si es humanitario o no ayudar a ETA o los familiares de la banda terrorista.
Yo me pregunto que pasaría si el alcalde que no sabe morderse la lengua hubiera sido del PSOE. La que se hubiera liado en España. Porque nunca antes habíamos escuchado a un dirigente de un partido que dice ser el defensor de las víctimas del terrorismo (recuérdese que a Zapatero lo acusó Rajoy de agredir a las víctimas, y lo hizo sin base alguna) ensalzar tanto a una persona que facilita la labor asesina y delictiva a ETA. Ningún gesto humanitario que hubiese tenido esta mujer antes y que la hiciera merecedora de un galardón municipal (sin ninguna relevancia para el resto de los mortales que no son de Huelva) puede servir a la tal Juana para desinhibirse de la responsabilidad moral y pena que conlleva su actuación o al tal Rodríguez para otorgarle la absolución eterna.
No se puede tener sólo cosas positivas que decir de una persona que ayuda a una banda que hoy en día y desde hace tiempo está fuera de lugar. Porque ninguna reivindicación se puede exigir por medio de las armas en esta etapa de la historia que nos ha tocado vivir. ETA, pues, debió haber dejado las armas con la llegada de la democracia, y no lo hizo. Se dedicó a matar a inocentes (civiles o no) por doquier. Hasta que le tocó el turno a esta gente del PP. Sólo cuando han asesinado a los suyos es cuando se han pintado las manos de blanco y las han alzado pidiendo paz. Y lo más asqueroso: han tachado a los socialistas de asesinos y cómplices de ETA (en mi tierra eso tiene un nombre).
Resulta repugnante el uso de los símbolos de la paz y de los valores humanos por parte de esta derecha, que pervierte conscientemente y con objetivos de poder todo aquello en lo que creemos y sobre lo que ellos tienen una visión bastante particular (nunca creyeron en la democracia y cuando dijeron hacerlo la desfiguraron de tal manera que nos cuesta asimilar realidades distintas al mismo término).
No tengo dudas: si el defensor de esta colaboradora de ETA hubiera sido socialista alguien ya hubiera tenido que dimitir y, por supuesto, sus palabras no hubieran pasado desapercibidas, porque para eso tenemos una derecha mediática bastante amplia, que no perdona, por ejemplo, que la hija de Chaves trabaje en una empresa necesaria para la economía del Andévalo onubense, a pesar de que su nombre no figuraba en el momento de la subvención (pero ese es otro capítulo).
Y digo más, si el alcalde éste, que también es vicepresidente del PP andaluz y diputado en el Parlamento de Andalucía, hubiera sido socialista, ya habría sido denunciado por el Partido Popular por un presunto acto de enaltecimiento del terrorismo o algo así.
Y ni siquiera el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, se ha dignado a hablar sobre el asunto en la visita que hizo curiosamente ayer en Huelva para exigirle al PSOE no sé qué. Y, por supuesto, no ha permitido que periodista alguno le pregunte (la democracia del PP). Es la doble vara de medir del PP, que sabe vestirse en trajes que pagamos todos y encima por ahí tienen a esta gente por los más elegantes del mundo mundial. Pa tirarse de los pelos del pecho.
*Ígor R. Iglesias es periodista y lingüista.
http://igoriglesias.wordpress.com
Si todavía no se ha registrado como usuario de El Plural, puede hacerlo de forma gratuita haciendo clic aquí.
Si tiene alguna dificultad técnica con su cuenta de usuario en El Plural, envíe un mensaje de correo electrónico a soporte@elplural.com con la descripción detallada de su problema y nuestro centro de soporte le responderá.
El Plural no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios en este foro.
Las opiniones se eliminarán pasados 30 días de la fecha de envío.
Quiénes somos | Aviso legal | Publicidad | Contacto | Ayuda
elplural.com, 2007. Publicado bajo licencia Creative Commons