Política
El líder de Podemos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón.
Pablo Iglesias e Iñigo Errejón ¿Se dicen en público lo que ya no saben cómo decirse en privado? EFE

Los 5 puntos que 'retratan' a Podemos a partir del ‘choque’ y la ‘reconciliación’ Iglesias-Errejón

Acudimos a una especialista en análisis políticos y sociológicos para ver el trasfondo del cruce de tuits

178
Mié, 21 Sep 2016

Desde que se produjo este martes el ‘choque en Twitter’ de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, con alguna mediación espontánea (Pablo Echenique), ha habido todo tipo de análisis y conclusiones realizados por tertulianos y, claro, otros políticos.

Nosotros hemos intentado poner un cierto orden y hemos acudido a una especialista en análisis políticos y sociológicos, Ana Salazar, de la empresa de análisis y estrategia redlines.es 

Y estas son las cinco conclusiones que saca del crash entre los dos políticos en el territorio Twitter, pero que en realidad se está manifestando de una manera mucho más cruenta, como venimos contando, en los diferentes procesos de renovación de liderazgos en los diferentes territorios: Galicia, Madrid, Cataluña, Castilla y La Mancha…

 

 

1La primera (y más obvia) es la guerra interna entre diferentes familias dentro del partido

Dentro de la organización morada existe una división clara entre dos ejércitos enfrentados que han decidido medir sus fuerzas en público. Porque sería un error interpretar lo sudecido de otra forma. Esta escenificación responde a eso: la medición de fuerzas, no al debate constructivo (a pesar de lo que Iglesias pretende hacer ver en su último tuit, horas después del inicio de la batalla).

Y, lo malo, para ellos, es que cuando usamos el fuego cruzado en público es porque nos hemos quedado sin espacios privados para el diálogo y el debate. Luego la respuesta de Iglesias apelando a la libertad de expresión de Podemos, estableciendo una referencia bastante evidente a lo que sucede en el PSOE, se puede entender como un putno cínica, porque el debate en política requiere de ideas complejas para las que no alcanzan los 140 caracteres.

2La segunda, se evidencian 'cuentas pendientes' personales

Por mucho que Iglesias intente disfrazarlo de intercambio de ideas, este choque saca a la luz mucho de pelea de gatos en la que ha sacado las uñas hasta el apuntador. Una búsqueda de marcar territorios. Y así, no resulta difícil ver también al fondo a Juan Carlos Monedero criticando la campaña de las últimas elecciones, cuando públicamente se preguntó: “¿Seguimos sonriendo?”

Bueno, ya puestos, hasta Pablo Echenique saca la cara para llamarles algo jocosamente al orden:  “no puedo echarme ni una siesta tranquilo sin que la liéis”.

 

3La tercera, los malos resultados el 26J y la estrategia electoral aún siguen supurando

En el propio Podemos se anunció una reflexión interna sobre el resultado electoral y sobre el porqué no se habían cumplido sus expectativas electorales, sorpaso incluído. Parece que en ese debate, si realmente se produjo un análisis, los líderes de Podemos no debieron alcanzar ninguna conclusión de las causas y, aún más importante quizás, ninguna línea de actuación para enmendar errores. Más bien parece que todo se quedó en una búsqueda de culpables que aún no se ha cerrado.

El recorrido ideológico dentro de Podemos en las semanas previas al 26J se realizó en un tiempo récord. Porque esas travesías de crecimiento no son nada nuevo. Recordemos que el PSOE acabó abandonando  el marxismo en su definición ideológica. La diferencia es que en ese caso el proceso costó años, profundos debates y congresos internos.

Estos protagonistas de la nueva política lo hicieron en 15 días y no precisamente fruto de un replanteamiento de posiciones, sino de vaivenes en campaña. Cayeron en el cepo del PP al polarizar la campaña con el factor miedo como hilo conductor. Y hoy vuelven a discutir si esta estrategia es buena o mala, cosa que deberían tener ya resuelta y más a cuatro días de que se abran los colegios electorales (en Galicia y el País Vasco).

4La cuarta, en Podemos no hay estrategia clara.., pero no para las elecciones, sino ¡en el propio partido!

Porque esta conversación no solo airea la actitud de los líderes, ni la falta de definición en cuanto a la estrategia electoral de Podemos. Lo grave es que estamos en campaña electoral, y a ella de nuevo Podemos se presenta sin una estrategia clara.., y además lo cuentan. Aún peor, no solo cuentan que no tienen clara la estrategia de campaña, sino que ni siquiera existe definición de la propia organización. El tuit de Jorge Moruno no tiene desperdicio: “ el debate está en ver qué somos nosotros”. Efectivamente, este debate ha sembrado dudas sobre si los propios miembros de Podemos saben lo que es Podemos.

Si ellos tienen dudas de la definición de la propia organización podemos entender por qué Podemos está más ocupado en mirar hacia dentro de sus filas, que a la sociedad, y acaben desviando la conversación  poniendo el foco en su propio ombligo y no en los problemas de la sociedad y en un modelo de país alternativo.

5La quinta..., hay que agradecer la sinceridad que demuestra el intercambio público

Es cierto que los líderes de Podemos han desvelado que no saben qué son, ni qué quieren, y mucho menos cómo lo van a conseguir, y todo eso en un puñado de tuits, pero lo han hecho ante todos.