
La barbarie pepera ha ido sucediéndose sin cesar y la extrañeza era la prácticamente nula respuesta de la gente. Daba la impresión de que aquí no pasaba nada. “Había que hacer lo que había que hacer” debido a la herencia zapateril recibida -la peor de toda la historia- y arrimando el hombro todos se conseguiría salvar a la ‘España, una, grande y libre’.
El remedio de “la rana en agua a fuego lento” iba dando sus resultados de adormidera ciudadana.
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