El miércoles 26 de noviembre, con solo 24 horas de preaviso, jueces, magistrados, y fiscales de la Audiencia Nacional después de años de protección –en algunos casos de hasta 23 por razón de los delicados temas que tratan- acudirán a sus puestos de trabajo en moto, en vehículo privado, en transporte público sin la más mínima indicación por parte del Ministerio de Interior de las medidas de contra vigilancia que se van a tomar –si es que se van a tomar-, de respuestas a qué hacer en las situaciones de tensión que habitualmente se viven en esta instancia judicial que trata los temas más duros de terrorismo nacional, yihadista, de crimen organizado, mafias y asuntos muy difíciles y de alto riesgo.
Faxes contradictorios
El asunto se fraguó el viernes con faxes cruzados entre el Ministerio de Interior y la comisaría de la Audiencia Nacional. Eran mensajes contradictorios: “En un fax se le retiraba la escolta a unos, en el siguiente lo cambiaban para retirársela a otros…”. El sentimiento desde ese día es de consternación y asombro entre los juristas “ante la falta de criterio del Ministerio de Interior que se expresaba a través de la Secretaria de Estado de Seguridad, de donde procedían los faxes”.
Dívar sigue con escolta
Esta citación viene de atrás, relatan las mismas fuentes, se anunciaban recortes y ajustes. “Pero el tema Dívar no ha beneficiado desde luego en absoluto. Han debido pensar que tras la dimisión del presidente del CGPJ y el Tribunal Supremo, era el mejor momento para tomar la medida. Se habló mucho de Dívar y sus escoltas…” Curiosamente, si bien este recorte ha afectado a todas las instancias, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo y Audiencia Nacional, entre los cargos “más sensibles” a los que se ha respetado la protección, figura precisamente Dívar, dimitido de sus cargos al frente del CGPJ y del Supremo, según informa Europa Press.
¿Ha bajado el riesgo? ¿Hay expertos?
“Esto no se hace así”, es el comentario más unánime. Ahora cada uno de los 24 magistrados de sala y de los 18 fiscales de la Audiencia Nacional, la institución judicial que toca temas de mayor riesgo, tienen que buscarse la vida. Se salvan de esta situación el presidente de la Audiencia, el juez central de lo Penal, el fiscal jefe y el juez de Vigilancia Penitenciaria.
Pero la crítica fundamental es que “Interior debería haber tomado estas medidas en función de sus propios informes y objetivos. ¿Ha bajado el riesgo? ¿Qué opinan los expertos? ¿Existen esos expertos? ¿Habrá medidas de contra vigilancia? La impresión que da es que se ha hecho sin ton ni son, lo que significaría que se está llevando una política errática”.
La Justicia y la prima de riesgo
“Estos que venían a profesionalizar el mundo de la justicia lo único que están haciendo es improvisar”, comenta un juez. “Y hay temas con los que no se puede jugar”. “No quiero ni pensar que en el área de Economía estén haciendo como con la Justicia, porque entonces ¡aviados estamos con la prima de riesgo!”-concluía con sorna. El número de escoltas que acompañan a cada juez y fiscal es de dos policías por turno en dos turnos. El automóvil blindado en que se desplazan también se elimina a partir del miércoles.
Más vulnerables ante el terrorismo
Los temas que se tratan en la Audiencia Nacional son de terrorismo nacional (aún quedan muchos juicios), terrorismo islámico y crimen organizado (narcotraficantes, mafias rusas, blanqueo de dinero…). “La publicidad que se está realizando anunciando que quitan los escoltas no hace ningún bien y no somos nosotros precisamente quienes la estamos haciendo. Esta ausencia de informes sólidos en este vertiginoso proceso de desprotección, sin aportar siquiera además un tiempo de transición para analizar como actuar a partir de ahora, es intolerable”, explicaba a este diario un fiscal.
El futuro de los juicios con terroristas –por ejemplo- es también una fuente de dudas: “Habrá gente que no quiera que salgan las caras en los juicios. ¿Han pensado en eso? Estos juicios se realizan delante de los terroristas, de sus familiares, de gente que se desplaza para acompañarles. Se generan situaciones de violencia y tensión inimaginables. Ahora somos más vulnerables”.
España quita protección y Francia la impone
“Te dicen que tienes un puesto de riesgo –comenta otro magistrado- Yo no tengo miedo, pero me gusta tener tranquilidad y salir de un juicio a las diez de la noche, con cuarenta tíos que han generado una situación muy difícil, sin protección, entrar en el parking a buscar el coche y volver a casa… Te puedes imaginar de todo, pensar que te pueden descerrajar cuatro tiros. No veo porqué no puedo salir tranquilo de mi trabajo”.
Mientras España retira la seguridad a sus jueces y fiscales, Francia, que no contaba con estos dispositivos los está asignando. La policía ha averiguado que los últimos detenidos en el país galo por terrorismo yihadista, realizaban un seguimiento a jueces y fiscales.
Por ese motivo, las autoridades refuerzan la protección a sus servidores de la justicia. “Es un trabajo que tiene unos riesgos específicos, unos riesgos objetivos porque te enfrentas a gente peligrosa en muchos casos. Debe tener también un tratamiento especial”, comentan.
“¿Me acompañará el ministro a casa?”
En la Audiencia hoy se celebraron diferentes reuniones entre el presidente, el comisario, el jefe de la Sala Penal y el secretario de Gobierno. Presidencia y fiscalía elaboraban una nota de protesta. Asociaciones de Jueces de distintas ideologías y de fiscales reclamaban anoche evaluaciones de riesgo y que el Ministerio “repensara” esta medida. Pero la expresión más clara era la de un magistrado que preguntaba en la conversación con este diario: “¿Vendrá el ministro a velar por nuestra seguridad personal en el camino a casa cuando salgamos de un juicio de yihadistas o de crimen organizado?”